MARRAKECH | Un atentado suicida causó la muerte de al menos 14 personas, entre ellas 11 extranjeros, en un café de Marrakech, una de las principales ciudades de Marruecos y de gran actividad turística. Según la televisión local, el atentado causó la muerte de 15 personas, entre ellas seis franceses.
Puede ser "un atentado perpetrado por un kamikaze", dijo un funcionario de la prefectura que trabaja en el hospital al que fueron transportados algunos de los cuerpos.
Marruecos no ha sido hasta el momento muy afectada por la ola de protestas que sacude al mundo árabe desde comienzos de 2011. Sin embargo, se registraron algunas manifestaciones reclamando cambios democráticos, a pesar de que el rey Muhammed VI se adelantó a las protestas con aumentos de subsidios y amnistías de presos políticos.
Tras el incidente, el monarca ordenó una investigación rápida y transparente sobre el atentado, anunció un comunicado del gabinete real.
La explosión registrada en Marrakech es un "acto terrorista", declaró el ministro de Comunicación marroquí Jalid Naciri. "Marruecos está confrontado a las mismas amenazas que en mayo de 2003 y les hará frente con diligencia y voluntad", agregó.
"Hemos encontrado clavos en uno de los cuerpos", afirmó un responsable del ministerio del Interior, sugiriendo que la bomba estaba compuesta de explosivos y pedazos de acero.
Según un cliente del café que salió indemne del atentado, "un individuo entró al café. Pidió un jugo de naranja y unos minutos más tarde se hizo estallar". El dueño del local resultó gravemente herido, indicaron fuentes médicas.
El de ayer es el atentado más mortífero en Marruecos desde los de Casablanca, el 16 de mayo de 2003, en los que murieron 45 personas, incluidos 12 kamikazes. AFP