El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, presentó hoy un plan integral de seguridad que tiene como uno de sus ejes centrales la creación de una fuerza policial propia, una antigua aspiración de las autoridades de la capital argentina.
Macri dio a conocer las principales líneas de la iniciativa en una rueda de prensa que ofreció junto a la vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, y al ministro de Seguridad de la ciudad, Guillermo Montenegro.
Tras el fracaso de la negociación con el gobierno central para conseguir el traspaso de la Policía Federal a su área de gestión, el alcalde presentó un plan que tendrá cuatro ejes: la prevención, la creación de un comando de coordinación, el fortalecimiento del sistema judicial y la creación de la Policía Metropolitana.
"Estamos tratando de hacer una fuerza sumamente capaz, que tenga un fortalecimiento tecnológico importante y que esté orientada a la comunidad", destacó Montenegro.
Macri, a su turno, adelantó que la futura Policía Metropolitana estará compuesta por unos 15.000 efectivos y que comenzará a funcionar en un año y medio, además de sostener que "no competirá" con la Policía Federal sino que "coordinará acciones para combatir la inseguridad".
Actualmente, la seguridad de la ciudad está a cargo de la Policía Federal, que responde al Ejecutivo nacional, una herencia de cuando la capital del país no era autónoma y dependía del poder central, mientras que en el resto de Argentina cada provincia tiene su propia fuerza de seguridad.
Desde que asumió como alcalde de Buenos Aires, en diciembre último, Macri reclama el traspaso de la Policía Federal a la administración porteña con sus fondos correspondientes, que rondan los 900 millones de pesos (unos 284 millones de dólares) anuales.
El ministro Montenegro fue el principal gestor de la iniciativa presentada hoy, basada en el modelo de seguridad de algunas regiones españolas y que incluyó consultas con especialistas del FBI y las policías francesa y británica.
EFE