El gobernador de Buenos Aires, Mauricio Macri, advirtió hoy a la presidenta Cristina Fernández que no podrá doblegarle con sus ataques permanentes y exigió mesura e imparcialidad al juez que investiga el escándalo de espionaje que afronta su gobierno.
"Al matrimonio presidencial les digo que no nos van a parar. No van a poder con nosotros, vamos a seguir trabajando a pesar de las presiones", dijo Macri en una rueda de prensa al dirigirse a Fernández y a su marido y antecesor, Néstor Kirchner.
El gobernador afronta la peor crisis de su gestión a raíz de un escándalo de espionaje que ha salpicado a ex titulares de la policía capitalina y disparado las críticas del gobierno nacional, su principal adversario político.
El jefe del gabinete, Aníbal Fernández, sostuvo a la radio Milenium que Macri debe renunciar al recordar que el ex presidente estadounidense Richard Nixon "dimitió por algo mucho menor que ésto", a raíz del caso Watergate.
"Por el 10 por ciento de casos de corrupción que tienen ellos lo echaron a (el ex presidente de Brasil Fernando) Collor de Melo", replicó Macri, quien aseguró que está determinado a poner en funcionamiento este año a la ya creada policía metropolitana, pese a las trabas que ponen en su camino.
Entre los planes de Macri está presentarse como candidato en las elecciones presidenciales de 2011. El proyecto de tener una policía capitalina para atajar la creciente inseguridad ha generado una creciente tensión con el gobierno de Fernández.
Macri aseguró que su gobierno está colaborando con la justicia y arremetió contra el ejecutivo nacional por, según sostuvo, comprar las voluntades de políticos de la oposición, atacar a la prensa y a empresas.
También crítico al juez Norberto Oyarbide, a cargo del caso de dos antiguos jefes de la policía sospechosos de espiar a empresarios y políticos.
Cuestionó que Oyarbide hubiera señalado a los periodistas que la presidenta y su marido podrían haber sido también víctimas de espionaje, cuando poco después se supo que no era así.
El ex titular de la policía local Jorge Palacios está detenido por haber intervenido supuestamente el teléfono de Sergio Burstein, familiar de una de las víctimas del atentado en 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).
El sucesor de Palacios, Osvaldo Chamorro, fue destituido por Macri por supuesto espionaje a legisladores de distintas fuerzas, periodistas y al propio jefe de gabinete de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.
AP