El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó ayer lunes la región litoral donde lluvias torrenciales dejaron durante el fin de semana de Carnaval 36 muertos y decenas de desaparecidos, mientras se intensificaban los esfuerzos para llegar a las zonas que quedaron aisladas.
Las tareas de rescate estaban concentradas en el extenso municipio de São Sebastião, un destino playero ubicado a unos 200 km de la ciudad de São Paulo, y que sufrió lluvias “récord”. Lula, que pasaba unos días de asueto en Bahía, viajó al lugar para sobrevolar la zona del desastre donde deslizamientos de tierra arrasaron al menos unas 50 casas, según un video oficial.
Desde la aeronave eran visibles ríos de agua enlodada cubriendo casas cerca de las playas. El mandatario de 77 años, que asumió el poder por tercera vez el 1 de enero, se reunió luego con las autoridades regionales y locales.
Es importante que “no construyamos casas en un lugar que pueda ser escenario de otras lluvias, donde otras personas puedan morir en un deslizamiento de tierra”, dijo ante los medios Lula, tocando el problema del urbanismo improvisado en el país.
En ese sentido, dijo que una de las prioridades del gobierno será la construcción de viviendas en lugares seguros, a fin de evitar nuevos derrumbes y muertes. El presidente se comprometió además con el gobierno de São Paulo y la ciudad de São Sebastião para ayudarles en la recuperación.
En Brasil, 9,5 millones de personas viven en áreas de riesgo por deslizamiento o inundación, muchas de ellas en favelas, según el Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales de Brasil (Cemaden).
Durante la conferencia de prensa, Lula estaba acompañado del gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, y el alcalde de São Sebastião, Felipe Augusto. Aprovechó entonces la oportunidad para resaltar que “la acción conjunta sí es posible”, incluso con políticos de diferentes partidos e ideologías.
“Quería mostrarles una escena que hace mucho que no ven en Brasil: un gobernador, un presidente y un alcalde sentados en una mesa, o frente a un micrófono, por algo común que nos afecta a todos”, sostuvo Lula. “El bien común es mucho más importante que cualquier desacuerdo”, agregó.
La tragedia que empañó la alegría del carnaval
Al menos 36 personas murieron y otras 40 están desaparecidas luego de que fuertes lluvias golpearan el litoral del estado brasileño de São Paulo durante el fin de semana de Carnaval, según el último balance de las autoridades divulgado ayer. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva viajó desde Bahía, donde pasaba unos días de descanso, y realizó un sobrevuelo de la zona afectada. Las lluvias “récord” causaron inundaciones y deslizamientos de tierra en São Sebastião, provocando daños en inmuebles y la caída de árboles. Además hay unas 970 personas evacuadas y 747 desamparadas, informaron las autoridades.
Pérdidas
En São Sebastião, en cuyas playas muchos paulistas pasaban el feriado de carnaval, cayeron más de 600 mm de lluvia en 24 horas, más del doble de lo esperado para el mes, según las autoridades.
El gobierno del Estado de São Paulo reiteró el balance de 36 muertos: 35 en São Sebastião y una niña en la localidad de Ubatuba. “Cerca de 40 personas no han sido localizadas”, dijo a CNN Brasil Michelle Cesar, de los bomberos de São Paulo. El mismo cuerpo informó de 14 heridos que fueron socorridos.
Además hay unas 1.730 personas evacuadas y 766 desamparadas, informaron las autoridades, que despliegan más de 600 socorristas, militares y policías en las labores de rescate.
La casa de Patricia da Silva, una empleada doméstica de 31 años, quedó destruida por la corriente de barro y piedras que cayeron por la ladera en la madrugada del domingo en la playa de Juquehy. “Estoy muy triste, desorientada, no sé ni qué hacer”, dijo a la AFP esta madre de dos niñas de nueve y 15 años. “Lo perdí todo”.
“Nos asustamos (...) El vidrio del baño explotó con el agua. Escuchamos el agua caer, con árboles y piedras. El agua entró y nos llegó hasta los hombros”, dijo Vanesa Cristina Caetano, de 41 años, que vive con su marido y dos hijos, de 23 y 11 años.
Las calles continuaban bloqueadas en al menos diez puntos, según el gobernador De Freitas, que decretó luto de tres días en São Paulo y “estado de calamidad” en seis municipios para facilitar el despliegue de recursos. Además, liberó unos 7 millones de reales (alrededor de 1,5 millones de dólares) para tareas de rescate.
Brasil sufre fenómenos extremos frecuentes, como en Petrópolis, Rio de Janeiro, donde murieron como consecuencia de fuertes lluvias más de 230 personas en febrero de 2022.
Los científicos no descartan un vínculo con los efectos del cambio climático.
Dos muertos y 15 heridos en un tiroteo en una fiesta de Carnaval
Dos personas fallecieron, entre ellos una niña de 9 años, y al menos 15 resultaron heridas en un tiroteo durante una fiesta de Carnaval en la zona metropolitana de Río de Janeiro, informaron ayer fuentes oficiales. El suceso ocurrió la noche del domingo en el municipio de Magé, cuando una multitud acompañaba a una comparsa en la playa y comenzó un tiroteo entre un policía y un supuesto criminal local, según la Policía Militar de Río. Una mujer de 35 años y una niña de 9 murieron como consecuencia del intercambio de disparos, que también dejó 15 heridos, indicaron a EFE fuentes de la Alcaldía de Magé. Según la versión oficial, el delincuente “habría iniciado el enfrentamiento” con el policía. La prensa señaló que la pelea fue debido a un “conflicto amoroso”. La Alcaldía de Magé anunció en que “prohibirá, por medio de un decreto, cualquier actividad relacionada con el desfile de comparsas callejeras hasta el final del Carnaval”.
En base a O Globo (GDA), EFE y AFP