El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó ayer que su asesor y excanciller Celso Amorim viajará a Kiev la semana próxima para reunirse con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, y conversar sobre “cómo alcanzar la paz”.
Lula anunció el viaje de Amorim durante una rueda de prensa que ofreció en Londres tras asistir a la coronación del rey Carlos III y que fue transmitida por la televisión pública brasileña.
Amorim viajó hace poco más de un mes a Moscú para reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, y Lula explicó que ahora hará lo mismo con Zelenski, todo en el marco del esfuerzo del Gobierno brasileño por buscar alternativas para una negociación.
“Hay que parar la guerra y crear un ambiente para negociar”, pero para eso “es preciso parar de disparar”, manifestó Lula, quien desde el inicio del conflicto ha insistido en que “son muy pocos los que hablan de paz”.
Reveló que, en el marco de la coronación de Carlos III, mantuvo un breve encuentro con el presidente francés, Emmanuel Macron, con quien acordó conversar telefónicamente en los próximos días, para exponerle su visión en relación a la invasión rusa a Ucrania. Lula adelantó que le dirá “lo mismo” que ya ha conversado con otros líderes europeos, con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y con el mandatario chino Xi Jinping: “Hay mucha gente que habla de guerra y muy poca gente que habla de paz”.
El mandatario brasileño ha propuesto la creación de un grupo de países que ejerzan una mediación entre Rusia y Ucrania, a fin de lograr un “alto el fuego” que propicie una rueda de negociaciones. Sin embargo, la mayoría de los países occidentales no coincide con esa propuesta, que, según sostienen Estados Unidos y Europa, pondría en el mismo plano “al agresor y al agredido”.
Pide por Assange
En otro orden, Lula pidió ayer a la prensa una “campaña mundial” por la libertad del periodista australiano Julian Assange, de quien aseguró que está preso por “denunciar las trampas de un Estado”.
Lula se pronunció en favor de Assange en una rueda de prensa transmitida por la televisión pública brasileña desde Londres, donde justamente está en prisión el periodista y fundador de WikiLeaks, a la espera de que se resuelva un proceso de extradición a Estados Unidos. “Me parece una vergüenza que un periodista que desveló las trampas de un Estado contra otros esté condenado a morir en la cárcel y que nadie haga nada por su libertad”, declaró el presidente brasileño, quien incluso pidió “perdón” porque dijo haber olvidado tratar ese asunto con el primer ministro británico, Rishi Sunak.
Assange, acusado por Estados Unidos de 18 delitos de espionaje e intrusión informática, está desde hace cuatro años en una cárcel de Londres, a la que ingresó después de que Ecuador le retiró el asilo político y lo expulsó de su embajada en la capital británica. (Con información de EFE)