Redacción El País
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro dejó ayer jueves el hospital de Brasilia donde se encontraba internado desde hacía más de una semana tras ser operado de una hernia inguinal para regresar a prisión, donde cumple una condena por golpismo, constató un periodista de la AFP.
Preso desde noviembre, Bolsonaro salió del Hospital DF Star con su auto escoltado por varias motos policiales y debe regresar a la pequeña habitación de una sede policial donde purga 27 años por un intento de golpe de Estado en 2022.
Esta hospitalización de nueve días fue su primera salida desde el encarcelamiento.
La Corte Suprema negó ayer un pedido de la defensa para que Bolsonaro obtenga prisión domiciliaria por motivos de salud. Sus abogados presentaron el miércoles la solicitud por un “riesgo concreto de agravamiento” de la salud de Bolsonaro, de 70 años.
El líder de la derecha brasileña fue operado de una hernia inguinal el 25 de diciembre y luego se sometió a un procedimiento contra sus recurrentes crisis de hipo. “A diferencia de lo alegado por la defensa, no hubo agravamiento de la situación de salud” de Bolsonaro, consideró en su decisión el juez Alexandre de Moraes.
Crisis de hipo
Preso desde noviembre, Bolsonaro lidia desde hace años con secuelas de una puñalada en el abdomen que sufrió durante un acto de campaña en 2018, y que requirió más tarde varias cirugías. La defensa argumenta que el cuadro clínico del expresidente se agravó desde que la corte rechazó una solicitud similar de domiciliaria “humanitaria” hace semanas.
Los médicos sostienen que, además de la condición inusual de crisis de hipo, padece apnea del sueño severa, gastritis y esofagitis.
Pero el juez Moraes aseveró que se registra “un cuadro clínico de mejora de las incomodidades que estaba sintiendo (...) como se apuntó en el informe de sus propios médicos” esta semana. Bolsonaro fue sometido en los últimos días a bloqueos anestésicos de un nervio que controla el diafragma, para atacar el hipo que, según su familia, le provoca vómitos y dificultad para respirar.
Sus médicos explicaron que el procedimiento no logró “interrumpir totalmente las crisis” aunque disminuyó su intensidad.
Su estado de ánimo “oscila mucho”, según el cardiólogo Brasil Caiado: “Queda muy golpeado en las noches y los días que pasa con hipo (...) y es claro que él ya llegó aquí con un nivel emocional más deprimido”. EFE, AFP
Los delitos del expresidente
Bolsonaro sostiene que es inocente de los delitos de organización criminal armada, abolición violenta del Estado democrático de derecho y golpe de Estado por los que fue condenado. La trama golpista contemplaba incluso asesinar a Lula, pero no se consumó por falta de apoyo de altos mandos militares, según la corte.