VENICE | AFP Y ANSA
El derrame de petróleo se agrava, por lo que las autoridades han recurrido a medios excepcionales para contener la marea negra que podría convertirse en uno de los peores desastres naturales de EE.UU. Hoy Obama visitará la zona afectada.
La mancha de petróleo provocada por la fuga de crudo en una plataforma en el Golfo de México es al menos tres veces más grande de lo que se creía inicialmente, según un investigador de la universidad de Miami, que se basa en imágenes satelitales.
"De acuerdo a las últimas imágenes satelitales que recibimos, el tamaño del derrame es tres veces más grande" de lo que se había estimado previamente, dijo ayer Hans Graber, director de un centro de análisis de imágenes satelitales (CSTARS) de la Universidad de Miami.
El área de la mancha estaba estimada inicialmente en más de 1.500 km2, es decir la superficie de una gran algomeración urbana, como la de Londres.
La marea negra amenaza con provocar la peor catástrofe ecológica de Estados Unidos. Los guardacostas estiman que la fuga de petróleo podría agravarse considerablemente, derramando millones de litros de crudo cada día, informó el diario The Mobile Press-Register. El volumen de petróleo que fluye al mar podría multiplicarse a 800.000 litros diarios, según el diario.
Centenares de kms. de costas están amenazados en Luisiana, Mississippi, Alabama y Florida, región que representa el 40% de los humedales frágiles del país. Los estados de Alabama y Mississippi decretaron el estado de emergencia después de lo que hicieran Luisiana y Florida, donde se espera que el lunes llegue la mancha de petróleo.
Están en curso varias operaciones para intentar contener el derrame, indicaron guardacostas y la dirección de la petrolera británica British Petroleum (BP), que explotaba la plataforma accidentada y hundida el 22 de abril, que provocó una fuga de crudo que se mantiene.
Equipos de emergencia se desplazaban a las zonas costeras amenazadas para realizar operaciones de limpieza y BP puso a disposición del público un número telefónico gratuito para que llamen quienes se ofrecen como voluntarios.
Más de 84 km de diques flotantes fueron desplegados para intentar contener la mancha de petróleo. Más de 3,8 millones de litros de petróleo mezclado con agua fueron ya retirados del mar y se inyectaron unos 11.400 litros de productos dispersantes.
Otras dos plataformas petroleras en el Golfo de México debieron detener sus operaciones por razones de seguridad y una fue evacuada.
Una parte de las aguas del Mississippi, el mayor río del país, estaba siendo desviada en dirección de los humedales para contener la marea negra, decretada "catástrofe nacional" por la administración, lo que permite utilizar medios de todo el país.
Según Barack Obama, 1.900 funcionarios federales dotados de 300 barcos y aeronaves se encuentran en la zona. El presidente estadounidense estará hoy en el lugar para "apreciar la fuga de petróleo y la reacción" de las autoridades, indicó la Casa Blanca. Obama pretende asimismo demostrar que sigue de cerca la situación, cuando las críticas dirigidas a su predecesor, George W. Bush, por la lentitud de su reacción frente al huracán Katrina siguen estando en la memoria de los estadounidenses. En 2005 el huracán se ensañó con la ciudad de Nueva Orleans, dejando 1.800 muertos y bolsones de pobreza en cruda evidencia. El gobierno de Bush esperó varios días en tomar el asunto en manos federales y esa lenta reacción le costó un enorme volumen de popularidad al mandatario.
El diario The New York Times destacó ayer que ante el derrame la reacción de la administración pudo haber sido más rápida. Señaló que el gobierno de Obama criticó enseguida a la empresa BP por su gestión de la catástrofe, pero dijo que las autoridades pudieron actuar más rápido y prefirieron descansarse en la empresa británica para encontrar soluciones urgentes.
Blogs en internet destacaban que Obama esperó doce días antes de viajar al Golfo de México para evaluar los daños, que podían preverse poco después de la explosión que dejó once operarios desaparecidos.
Por otro lado, se presentaron al menos 8 demandas ante tribunales de zonas amenazadas, esencialmente por pescadores, que acusan a BP de "negligencia". El director ejecutivo de BP, Tony Hayward, dijo al Financial Times que "no fue nuestro accidente, pero es nuestra responsabilidad limpiar" la mancha. "Las demandas legítimas serán contempladas".
Obama: Viaja a zona de desastre para evitar críticas como las que sufrió Bush por Katrina.
Temor por las especies animales
Decenas de especies animales están amenazadas por la marea negra que el jueves llegó a las costas de Luisiana, lo que suscita la preocupación de ambientalistas.
"Esa mancha de petróleo que llega podría diezmar a los delfines "narigones", de los que apenas quedan algunas decenas", destaca Michael Jasny, experto de la ONG Consejo de Defensa de los Recursos Naturales. En lo que respecta a los cachalotes, ya sintieron el impacto de la mancha de petróleo, según Jasny. Las hembras utilizan las aguas del Golfo de México situadas al Sur y al Este del delta del Mississippi para criar a su progenie. Y esa zona ya está "bajo los embates directos" de la marea negra.
Los peces también podrían desaparecer, destaca Doug Rader del Environmental Defense Found. "Cerca de la superficie, el mar es como una autopista para las larvas, que siguen la corriente hacia las zonas de desove situadas más lejos", dice. "Es en esa zona de superficie donde el petróleo es más tóxico y los animales son más sensibles, y ello podría poner fin a toda una generación de especies".
La pesca del pargo rojo y la cría de camarones es una importante fuente de ingresos en la región y se teme por las consecuencias. AFP