AFP, EFE
Ocurrió con otros materiales de defensa enviados a Ucrania desde el inicio de la guerra, pero en este caso todavía más: los cazas F-16 prometidos suponen un gran desafío de formación y no podrán usarse rápidamente.
Como los tanques pesados o ciertos misiles, estos aviones estadounidenses constituyen una victoria política y diplomática para el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. Pero también implicarán notables dificultades en una guerra en la que la aviación, por ahora, no ha sido protagonista.
El F-16 del estadounidense Lockheed Martin era el modelo que Ucrania reclamaba desde hace meses y que los occidentales eran reticentes a entregar.
“Su radar y sus sistemas de armas pueden estar a la altura del Sukhoi-35 y de otros aparatos” rusos, dice a la AFP Gareth Jennings, experto militar para la firma privada de inteligencia británica Janes.
Un portavoz de la aviación ucraniana, Yuriy Ignat, dijo el lunes que necesitaban 128 aviones de combate para reemplazar su anticuada flota.
Pero hacen falta muchos meses para formar un piloto en las características específicas de estos aparatos.
El viernes, el general estadounidense James Hecker, jefe de la aviación de su país en Europa, señaló plazos incompatibles con la urgencia del momento. “Se necesita tiempo para conformar algunos escuadrones de F-16 y volverlos suficientemente listos, con una competencia lo suficientemente elevada. Esto podría llevar cuatro o cinco años”, declaró Hecker, según el portal especializado The War Zone.
Los expertos consultados por la AFP opinan que estos cazas no permitirán a Ucrania controlar el espacio aéreo que, de hecho, no ha dominado ningún bando desde el inicio de la guerra.
“Lo veo sobre todo como una señal política. Es una etapa más en el reforzamiento de la ayuda militar occidental”, afirma el almirante Pascal Ausseur, director general de la Fundación francesa de Estudios Estratégicos para el Mediterráneo (FMES).
“Si los occidentales se negaban, hubiera dado la impresión de que europeos y estadounidenses disminuían su apoyo. En cuanto a la relación de fuerzas diplomática que se disputa en todo el mundo, y para el terreno, es muy importante”, agrega.
El presidente Zelenski destacó de manera especial este regalo europeo. “El trabajo de los políticos es la unidad. Más unidad. Más poder”, indicó.
Más apoyo a Ucrania
De hecho, Zelenski sumó ayer, durante su gira europea, nuevos apoyos diplomáticos y de armamento para su país, cuyas fuerzas avanzan en el marco de la contraofensiva en el sur.
Zelenski informó ayer de reuniones con autoridades de Serbia, la Unión Europea (UE), Macedonia del Norte y Croacia durante su estancia en Atenas, donde llegó tras visitar Suecia, Países Bajos y Dinamarca.
“Una reunión productiva con Volodímir Zelenski. Abordamos el progreso de Ucrania en el camino hacia la UE, así como nuestro apoyo continuado ante la agresión de Rusia”, afirmó, por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, en un mensaje en la red social X (antes Twitter).
Mientras, el primer ministro croata, Andrej Plenkovic, prometió que su país proporcionará a Ucrania un nuevo paquete de ayuda militar por valor de 32,5 millones de dólares.
Zelenski también consiguió el apoyo político y de defensa de Macedonia del Norte.
Sin embargo, el principal logro diplomático de su estancia en Atenas ha sido la reunión con el presidente serbio, Aleksandar Vucic, que hasta ahora había evitado muestras de apoyo a Ucrania debido a la buena relación entre Serbia y Rusia. Según el mandatario ucraniano, la conversación con Vucic, quien reiteró su respaldo a la integridad territorial de Ucrania, fue “abierta, honesta y fructífera”.
Grecia, anfitriona de los encuentros que sostuvo Zelenski, prometió participar en la formación de pilotos ucranianos de los cazas F-16, que comenzará este mes y se espera que acabe a principios de 2024.