López narra el horror del asesinato de sus colegas

Drama. Escuchó disparos y creyó que era una acción de rescate, pero era la masacre

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BOGOTÁ AGENCIAS Y SERVICIOS | BOGOTÁ AFP

El ex legislador Sigifredo López, quien fue liberado el jueves después de seis años como rehén de las FARC, narró entre lágrimas los detalles de la masacre de once diputados provinciales e hizo un llamado por la paz.

López dijo ayer que se salvó de morir "por un milagro de Dios`` y, tras confesar que mientras estuvo en cautiverio pensó en el suicidio, afirmó que recién ahora en libertad comprueba el daño que el rapto le causó a su familia.

Con una mezcla de alegría y de dolor, López llegó el jueves al aeropuerto de Bonilla Arangón en la ciudad de Cali, donde sus dos hijos adolescentes y su esposa Patricia Nieto lo abrazaron fuertemente al bajar del helicóptero militar de Brasil, con insignias de la Cruz Roja Internacional, que lo rescató de la selva en un punto de la costa pacífica al suroeste del país.

En una entrevista con Radio Caracol expresó que adora a su esposa y se refirió a su sufrimiento. "He encontrado que el secuestro le ha hecho más daño que a mí. Uno sufre, pero es que la gente acá afuera sufre más``, dijo López. Por la libertad "mi alegría es mucha, pero encuentro que hay mucho dolor en ellos, en mi mamá, en los hijos``, agregó llorando.

La liberación de López era esperada con ansiedad por los familiares de los otros 11 diputados provinciales que fueron apresados junto a él por las FARC y asesinados en 2007.

"Es muy doloroso; con su llegada esperamos terminar el duelo", dijo Fabiola Perdomo, viuda de uno de los diputados muertos, tras darle un abrazo de bienvenida en el que López le contó que su esposo había escrito unos cuentos que la guerrilla no le permitió traer.

"López es testigo histórico de ese aberrante crimen", dijo John Jairo Hoyos, hijo de uno de los muertos que también esperaba que el último liberado por las FARC le aclarara lo que pasó con su padre.

Poco después, en conferencia de prensa, el ex diputado contó que a las 11.30 de la mañana del 18 de junio de 2007, mientras estaba separado del grupo oyó dos tiros que terminaron en ráfagas y en gritos.

"Me tiré al suelo, pensé `es un rescate` y pedí: Dios mío, protégeme". Luego escuchó gritos y tras unos minutos de silencio se acercaron dos guerrilleros con los rostros descompuestos. "¿Qué vio?", le preguntaron. "Nada", respondió. Rápidamente se lo llevaron encadenado a otro campamento y sólo 10 días después se enteró de lo que había ocurrido, a través de la radio y comentarios que escuchó.

López aseguró que la muerte de sus colegas fue a manos de los rebeldes, por una confusión debido a que una unidad guerrillera llegó sin avisar al campamento donde se encontraban y fue confundida con una patrulla del ejército.

Explicó que la instrucción de los mandos insurgentes era matar a los rehenes en caso de percibir una posible llegada de comandos militares, entonces dispararon a sus colegas pensando que se trataba de un intento de rescate.

Reiteró que no vio nada, sino que oyó las ráfagas de tiros y que sólo dos semanas después, guerrilleros rasos le comentaron la confusión que hubo entre las dos unidades rebeldes que desembocó en la muerte de los 11 diputados.

Dijo que se salvó porque días antes había sido separado del grupo, a unos 50 metros y colocado detrás de una "pared`` de ramas de palma, debido a que fue castigado por un comandante rebelde al tener una discusión sobre el trato que recibían, con groserías y palabras soeces, lo que López recriminó.

"Hoy día podemos decir, `le ganamos a la adversidad`... eso fue un milagro``, agregó, destacando que apenas pasó la confusión de los tiros, preguntó a un rebelde sobre la suerte de los otros legisladores y le dijeron que se los habían llevado a otro lugar por la llegada del ejército, lo que creyó.

ANGUSTIA. Narró que la soledad y el tedio del secuestro le llevaron a considerar el suicidio, pero que ni siquiera lo intentó al pensar en su familia. "No, no lo intenté, pero si lo trabajé (la idea del suicidio) a nivel reflexivo... decidí vivir``, aseguró.

López un abogado de 45 años, fue secuestrado el 11 de abril del 2002 junto a 11 de sus colegas diputados de la asamblea legislativa en Cali, cuando las FARC, haciéndose pasar por fuerzas del gobierno les indicaron que debían evacuar el edificio por una supuesta amenaza de bomba. En el traslado los llevaron a la selva y les informaron que realmente era un secuestro, permitiéndoles que llamaran a sus familiares.

Las liberaciones anunciadas en diciembre por las FARC comenzaron el domingo pasado, cuando la guerrilla entregó a tres policías y un militar, continuó el martes con la puesta en libertad de Alan Jara, ex gobernador de Meta y concluyó con la entrega de López.

La senadora opositora, Piedad Córdoba, gestora de las liberaciones, envió un mensaje al jefe de las FARC, "Mono Jojoy", pidiéndole que flexibilice las condiciones de entrega de rehenes. Aún no se sabe que le contestó el guerrillero en un CD que la legisladora recibió durante la operación de rescate de López el jueves.

Crítica al gobierno por riesgo en rescate

Pese a que se concretaron exitosamente las 6 liberaciones de rehenes acordadas con las FARC, el periodista Daniel Samper, que integró la comisión de garantes, acusó al gobierno de irrespetar los acuerdos de seguridad y poner en riesgo las entregas. El gobierno de Alvaro Uribe admitió el hecho pero dijo que fue un "error de buena fe".

"El gobierno cometió una transgresión muy delicada, muy grave de las normas del protocolo (de seguridad) con los sobrevuelos (de aviones de la Fuerza Aérea) sobre el área de las liberaciones", señaló Samper.

El periodista, miembro del grupo Colombianos por la Paz -que lidera la senadora opositora Piedad Córdoba y que sirvió como garante de la liberación- narró que, debido a la presencia de los aviones sobre la zona, las FARC incluso llegaron a cancelar las entregas el domingo.

"El momento más crítico fue cuando la guerrilla canceló la misión debido a los sobrevuelos. ¿Cómo puede ser posible que se piense que con sobrevuelos militares se pueda hacer una operación tranquila de recibir a unos rehenes? Eso no se le pasa por la cabeza a nadie", señaló a radios locales.

El periodista desmintió que el sobrevuelo de aviones militares se dio a más de 10.000 pies de altura y que fue pactado con la Cruz Roja. "Los garantes no teníamos ni idea que iba a haber sobrevuelos", dijo.

Hay aún 22 rehenes en la selva

El ex diputado provincial colombiano Sigifredo López, fue el último de los liberados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como un gesto hacia un grupo de personalidades de la sociedad civil denominado `Colombianos por la paz` -encabezado por la senadora opositora Piedad Córdoba- que busca un acercamiento con esa guerrilla para lograr la libertad de los secuestrados en su poder. López era el último político del grupo de rehenes declarados canjeables por el grupo insurgente. Según una lista divulgada por esa guerrilla, mantienen aún cautivos en lo profundo de las selvas del país a 22 uniformados, varios de ellos desde hace once años. Además de ellos, las FARC tienen secuestrados a unas 700 personas por las que pretenden obtener rescate económico, según estimativos del gobierno y de la organización no gubernamental (ONG), `País Libre`. El secuestro político ha dejado hasta ahora 13 muertos, 8 entregados de manera unilateral por las FARC, 2 fugados y 15 rescatados por el Ejército, entre ellos Ingrid Betancourt.

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