BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA
Los recibos de diputados y senadores argentinos llegaron este mes con un aumento de 100%, lo que implica un promedio de ingresos que van de 30.000 pesos argentinos a 35.000 (de 3.214 a 5.326 dólares, respectivamente).
El alza salarial se concretó luego de aprobarse el aumento del presupuesto del Congreso (45% respecto al del año pasado) y gracias a una resolución conjunta que firmaron, a fines de diciembre, los flamantes presidentes del Senado, Amado Boudou, y de Diputados, Julián Domínguez. Lo hicieron en respuesta al creciente descontento de la mayoría de los legisladores, que puertas adentro denunciaban desde hacía tiempo un fuerte atraso en sus dietas.
Hasta fines del año pasado, los senadores y diputados nacionales cobraban un ingreso neto mensual de 15.000 a 17.000 pesos argentinos (de 2.663 a 3.018 dólares, respectivamente) a lo que sumaban el paquete de pasajes aéreos y terrestres para movilizarse a la Capital, además de otros beneficios. La cifra es similar a las que cobran sus pares de algunas Legislaturas provinciales, aunque éstos no afrontan los pagos de alquiler y gastos que demanda la estadía en Capital.
Comparación. Boudou y Domínguez les dieron la razón a sus colegas legisladores. "Las dietas estaban increíblemente deprimidas. No es posible que un diputado o un senador de la Nación gane menos que un secretario del Poder Ejecutivo. O, peor aún, que un empleado jerárquico del Congreso", fue el comentario, azorado, del ex ministro Domínguez no bien se hizo cargo de los menesteres de la Cámara baja, en diciembre.
Convencidos de que se debía instrumentar una actualización de las dietas con un criterio más equitativo y proporcional, Boudou y Domínguez dispusieron en su resolución conjunta que el ingreso de un legislador debía ser 20% superior al del máximo cargo de dirección de los empleados del Congreso; así, se garantizó que ningún legislador cobrara menos que cualquier otro empleado parlamentario.
En la misma resolución se dispuso una reducción del 21% en el beneficio "por desarraigo" -que reciben los legisladores del interior-, pero se mantuvo intacto el cobro de pasajes (20 tramos aéreos y otros 20 terrestres por legislador) para movilizarse desde y hacia Capital.
Con estos pasajes, muchos diputados y senadores suman a su ingreso un plus salarial "en negro", ya que pueden canjear los pasajes que no utilicen por dinero en efectivo, a razón de 100 dólares por tramo.
"Es de sentido común; las dietas actuales que cobran los diputados tienen que actualizarse, al menos al nivel de un subsecretario de Estado", justificó Domínguez, que fue ministro de Agricultura hasta el 10 de diciembre.
La cuestión de las dietas ha sido desde siempre un tema tabú en el Congreso por la mala imagen que las encuestas de opinión les endilgan a los legisladores y la inoportunidad con que muchas veces se aprueban aumentos, en medio de severos ajustes en la economía. La decisión de duplicar sueldos a partir rompió todos los moldes, no sólo por la magnitud del aumento sino porque, además, se corrió el velo del tabú.