Las fuerzas de seguridad se enfrentaban ayer a hombres armados en un vecindario exclusivo del oeste de la capital siria, Damasco, donde están situadas las embajadas y residencias de funcionarios de alto rango, según dijeron testigos y activistas.
Tres "terroristas" y un efectivo de las fuerzas de seguridad murieron en la lucha que se desató en el distrito occidental de Mazzeh, según la estación televisiva Ikhbariyah, que apoya al gobierno de Bashar Asad.
Uno de los agresores fue capturado y tres efectivos de seguridad resultaron heridos, de acuerdo con el despacho.
La televisora señaló que los atacantes se escondían en un edificio de apartamentos antes del choque.
Un residente del distrito de Mazzeh dijo que el tiroteo de armas automáticas y ametralladoras se prolongó por dos horas hasta las cuatro de la madrugada de ayer. "También escuchamos tres fuertes explosiones", dijo el hombre que habló a condición de mantenerse anónimo por temor a represalias del gobierno.
Agregó que el tiroteo se produjo cerca de la embajada de Suiza y la residencia del general Assef Shawkat, subjefe de asuntos de seguridad, quien está casado con la hermana del presidente Bashar Asad, Bushra.
Los rebeldes armados están activos en los suburbios de Damasco y en ciudades satélites pero poco se arriesgan a llegar hasta el corazón de la capital donde las fuerzas de Asad están emplazadas en gran escala.
El gobierno atribuye a "terroristas" los atentados explosivos que han tenido lugar en el país pero la oposición asegura que son obra del régimen para desacreditar la revuelta.
La nueva lucha muestra que los rebeldes conservan su capacidad para atacar en el corazón de la capital a pesar de la eficaz ofensiva que lanzó el gobierno en las últimas semanas en los suburbios de Damasco, así como en la ciudad de Homs, en el centro del país, y la región de Idlib, en el norte.
Un activista que reside en la capital dijo que el enfrentamiento de ayer ocurrió cerca del edificio de la Dirección de Seguridad Política.
El grupo Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, con una red de activistas por toda Siria, dijo que 18 soldados de las fuerzas de Asad quedaron heridos en los enfrentamientos. Calificó los choques "como los más violentos de su tipo y los más próximos a los centros de seguridad en Damasco desde que comenzó la revolución".
El sábado, dos ataques suicidas en Damasco mataron a 27 personas. Dos de ellos también estuvieron dirigidos a edificios de seguridad.
El domingo, una explosión mató a tres personas y dejó 30 heridos en Aleppo, ciudad del norte de Siria.
Intento. Expertos internacionales enviados por Kofi Annan para intentar frenar las "matanzas" llegaron ayer a Siria, pocas horas después de los violentos combates en Damascos.
En tanto, en Moscú, el ministerio ruso de Relaciones Exteriores instó a Siria a aceptar "inmediatamente" la petición del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) de instaurar una tregua diaria, en apoyo al pedido del jefe del organismo, Jakob Kellenberger, con quien se había reunido poco antes el canciller ruso Serguei Lavrov.
"Las dos partes exhortaron al gobierno sirio y a los grupos armados a aceptar inmediatamente una tregua diaria humanitaria para permitir el acceso del CICR a los heridos y civiles que deben ser evacuados", señaló la cancillería en un comunicado.
Annan había explicado que la misión "continuaba las discusiones sobre las propuestas" que había hecho a Asad en su visita del 10 y 11 de marzo a Damasco para que cese el derramamiento de sangre, garantizar un acceso al país de las organizaciones políticas y la promoción de un diálogo político.
El gobierno de Francia propuso al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas un proyecto de declaración que respalda firmemente la misión de Annan y "espera un voto" hoy sobre su propuesta.
Oposición: "Se trata
de los combates más
grandes y cercanos a
centros de seguridad".