Largaron carrera presidencial

Un admirador se toma una selfie con Hillary Clinton, en Iowa. Foto: Reuters.
Former U.S. Secretary of State Hillary Clinton poses for a photo with a supporter at the 37th Harkin Steak Fry in Indianola, Iowa in this September 14, 2014 file photo. REUTERS/Jim Young/Files FROM THE FILES PACKAGE 'POLITICIAN SELFIES'. SEARCH 'POLITICIAN SELFIES' FOR ALL 13 IMAGES UNITED STATES-POLITICS/FROM THE FILES
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La carrera hacia las elecciones presidenciales de noviembre de 2016, en Estados Unidos, ya está en pleno desarrollo y el primero que largó fue el senador del Partido Republicano por Texas, Ted Cruz. Poco después le siguió su colega republicano por Kentucky, Rand Paul y en esta jornada se producirá el anuncio más esperado: Hillary Rodham Clinton comenzará a recorrer el camino para intentar, por segunda vez, lograr la candidatura a la Presidencia por el Partido Demócrata.

Si bien faltan 20 meses para que los ciudadanos concurran a votar para elegir al 45° mandatario y sucesor de Barack Obama, los engranajes políticos tienen creciente movimiento en los dos grandes partidos estadounidenses para definir, en un largo proceso de elecciones primarias, quien aspirará a liderar a la superpotencia mundial.

El Partido Republicano, que tuvo como último presidente a George W. Bush, y después perdió las dos elecciones siguientes de 2008 y 2012 contra Obama —en la primera, postuló al senador por Arizona, John McCain y en la siguiente al ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney—busca retornar a la Casa Blanca, luego del éxito arrollador que tuvo en las elecciones legislativas de noviembre pasado, en las que conquistó la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes.

La contienda electoral para 2016 fue abierta por el senador Ted Cruz, de 44 años, quien anunció su decisión de buscar la candidatura presidencial, en un discurso que hizo en LibertyUniversity, un centro universitario cristiano en Lynchburg, Virginia, El legislador dijo que "el poder del pueblo estadounidense cuando se pone de pie y lucha por la libertad, no conoce límites". Al vincular la determinación de su padre, quien fue un inmigrante, al impulso que tuvieron los padres fundadores de Estados Unidos, Cruz habló ampliamente sobre su familia, y su fe para explicar los motivos de su candidatura.

"Estados Unidos ha tenido la bendición de Dios desde su surgimiento como nación y estoy convencido que Dios todavía hará mucho por Estados Unidos", dijo ante miles de estudiantes que le vitorearon y aplaudieron. "Creo en ustedes. Creo en el poder de millones de conservadores con coraje que se ponen de pie para volver a encender la promesa estadounidense", afirmó.

Discutido.

Cruz, un abogado que cumple su primer periodo como senador, es visto tanto por republicanos como demócratas como una figura que suscita división en Washington, pero a los ojos de numerosos conservadores y evangélicos es un héroe que dice la verdad. En su discurso y en diversos planteos que hace sigue recogiendo las posturas que son populares en el Tea Party como las que ayudaron a orquestar la estrategia que, en definitiva, derivó en el cierre de gran parte de las oficinas estatales durante 16 días, en 2013.

Llegó al Senado con ansias de marcar su estilo agresivo y conservador y con rapidez se ganó la ira de sus colegas demócratas y republicanos. Tomó la palabra en el Senado para extender una sesión durante 21 horas, en un intento de frenar el financiamiento del gobierno para que cayera la ley de reforma del sistema de salud, que es la norma fundamental que define el mandato del presidente Obama. La estrategia de Cruz y de otros legisladores conservadores fue de intentar condicionar la vigencia de la ley al otorgamiento de los recursos para que las distintas dependencias del gobierno federal siguieran funcionando. Pero, enfrentó el fracaso y ayudó a precipitar el cierre de servicios públicos en 2013, por el cual el público culpó, en gran medida, a los republicanos.

Sin expplorar.

El martes pasado, apareció en la escena electoral el segundo aspirante a la candidatura presidencial republicana. Rand Paul, un oftalmólogo de 52 años, que representa al Estado de Kentucky en el Senado desde 2011, defiende posiciones conservadoras y del ideario libertario, con la esperanza de atraer a determinadas minorías sociales y a los votantes más jóvenes. Paul ha elegido un camino que no es habitual ni ha sido probado antes para intentar reunir una coalición más amplia que muchos republicanos consideran es una necesidad para que su partido continúe siendo viable en la escena nacional.

El legislador, cuyo padre Ron Paul es un político de larga trayectoria que resucitó el ideario libertario, al anunciar su candidatura ante 1.500 entusiastas partidarios en un hotel de la ciudad de Louisville, dijo que su mensaje "es para todos los estadounidenses, ya sea los que visten traje y corbata, uniforme o ropa de trabajo, para blancos o negros, ricos o pobres".

"Es tiempo de seguir un nuevo camino, predicando la justicia, la apertura de oportunidades y la libertad", proclamó. "Los que hemos disfrutado el sueño americano debemos derribar el muro que nos separa del resto de Estados Unidos".

Suscitó una de las reacciones de aprobación más fuertes del público cuando se comprometió a desmantelar el programa de recolección de datos telefónicos que aplica el gobierno a través de la Agencia de Seguridad Nacional, quizás el tema que lo separa de manera más marcada de sus rivales.

Paul se presenta en esta carrera por la Presidencia como "un republicano diferente", uno que aboga por dejar a los estados decidir en temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo, y el aborto, si bien se opone a ambos, y leyes menos punitivas contra las drogas.

Desmarcándose de la línea dominante entre los republicanos, el senador no niega el calentamiento global y que los humanos sean los causantes del efecto invernadero.

Desecha que Estados Unidos tenga una política exterior intervencionista y militarista.

Paul se opone a que el Gobierno Federal se arrogue la potestad de marcar las líneas básicas en temas como la educación y siga incrementando el presupuesto para regular más aspectos de la vida de los estadounidenses. Quiere limitar la injerencia del gobierno y defender la libertad del individuo por encima de un poder central.

Choque.

Pero, habrá más candidatos en el Partido Republicano. En efecto, se espera que mañana lunes, Marco Rubio, de 43 años, oriundo de Miami, abogado y senador desde 2011, anuncie que buscará la candidatura presidencial. En 2010, cuando compitió por una banca en el Senado y resultó triunfador, prometió que nunca desafiaría a su mentor político, Jeb Bush, ex gobernador del Estado de Florida y miembro de la famosa familia que ya dio dos presidentes a Estados Unidos, si éste quería entrar el Senado. Esta vez, no pide permiso. Cuando Rubio mañana pase a ser protagonista de la campaña presidencial, señalará un giro decisivo a una relación de 15 años, tan estrecha, personal y duradera, que los amigos de los dos señalan que parecen pertenecer a la misma familia.

La colisión frontal de los dos políticos, que en otros tiempos se consideró como una perspectiva insólita, ahora centra el comentario popular en Florida, donde se habla de ambición descontrolada y de puñaladas políticas en la espalda. Ahora, esa perspectiva es real.

Rubio, hijo de inmigrantes cubanos que llegaron a Estados Unidos en 1956, sostiene que su candidatura está inspirada en sus padres que tuvieron empleos humildes pero le enseñaron el valor de la familia y del trabajo honesto, así como que todo es posible de lograr en Estados Unidos. "Siento tanta pasión por reconstruir el sueño americano, porque yo mismo lo he vivido", enfatiza.

Rubio dice que así como su compromiso cuando dio vuelta una elección al Senado que le era adversa y conquistó una banca en representación de Florida, fue llevar los ideales conservadores a Washington — se opone a una visión de desmedida injerencia estatal, a la reforma del sistema de salud que impulsó Obama, y a presupuestos que generan más endeudamiento a expensas de la creación de empleo y la prosperidad duradera— ahora quiere hacer lo mismo desde la Casa Blanca.

Crece expectativa por decisión de Jeb Bush

En fi las republicanas se espera con ansiedad la definición de Jeb Bush, de 62 años, graduado en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Texas, ex gobernador de Florida, hijo y hermano de presidentes de Estados Unidos, quien está explorando desde diciembre pasado su postulación por un partido que ya tiene varios aspirantes. Bush, que domina el español y está casado con una mexicana, tendría una gran ventaja a través de su conexión con la comunidad hispana.

Si bien es considerado la mayor esperanza que tiene el Partido Republicano para volver a conquistar la Casa Blanca, la acción que Bush ha desarrollado hasta el momento no tuvo el impacto que esperaban sus allegados. Ha sostenido reuniones con diferentes sectores de la sociedad para exponer sus ideas y buscar el apoyo financiero necesario para su campaña y según sus asesores, teniendo en cuenta que faltan 10 meses para que comiencen las primarias, su movilización cobrará renovado impulso en todo el país.

Las encuestas, no lo sitúan en mejor posición para enfrentar a la candidatura de Hillary Rodham Clinton, que otros republicanos como el gobernador de Wisconsin, Scott Walker y el senador Rand Paul. Pero, Bush todavía no anunció su candidatura, se encuentra en etapa de exploración y se estima que reunirá el apoyo necesario para salir a luchar por la candidatura. (Fuente: The New York Times)

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