Apagones prolongados, transporte limitado, empleos amenazados y precios en alza: la crisis energética golpea la vida cotidiana de los cubanos y alimenta la incertidumbre sobre lo que depara el futuro.
El estado de las reservas de combustible del país sigue siendo la gran incógnita. Por el momento, las medidas de emergencia anunciadas por el gobierno estarán vigentes hasta los primeros días de marzo.
En la isla de 9,6 millones de habitantes, el gobierno suspendió la venta de diésel y restringió drásticamente la de gasolina como parte de las medidas de emergencia frente a la crisis actual.
Los propietarios de vehículos ahora tienen acceso a 20 litros de gasolina a través de una aplicación móvil que organiza la distribución que puede tardar meses.
Mientras el transporte público se ha reducido sustancialmente, se ha duplicado el precio del pasaje de los pocos taxis privados que aún circulan por las calles de La Habana y el de los triciclos eléctricos que sirven de transporte colectivo.
“Los tiempos están complicados”, explica a la AFP Yixander Díaz, un albañil de 27 años que vive en un municipio periférico de La Habana y se desplaza cada día en bicicleta hasta el centro de la ciudad para trabajar, con herramientas y materiales en su bicicleta.
Hasta hace poco, este padre de dos niños trabajaba como taxista, pero ante la escasez de petróleo debió “parquear la moto, parquear el carro” y regresar a su antiguo oficio de albañil para “seguir sobreviviendo”.
Como parte de las medidas, que también incluyen una semana laboral de cuatro días, el gobierno informó que mantendrá durante un mes el 100% del salario para los empleados públicos.
Asimismo, la desaceleración de la actividad económica ya afecta a las empresas privadas, a los trabajadores autónomos y los informales.
Según una investigación de la consultora privada Auge, el 96,4% de las pequeñas y medianas empresas privadas del país (unas 8.904) enfrentan un impacto que va de “severo a catastrófico” ante la escasez de combustible.
La producción local de crudo, de unos 40.000 barriles diarios, apenas permite alimentar las ocho centrales termoeléctricas del país. La falta de diésel paraliza una batería de generadores eléctricos que completan la producción.
Entre el 1 de enero y el 15 de febrero, la disponibilidad de electricidad disminuyó un 20% respecto a 2025, año en el que Cuba solo satisfizo la mitad de sus necesidades de electricidad, según cifras oficiales recopiladas y analizadas por la AFP.
Sin embargo, esta baja se ve mitigada por un aumento significativo de la producción de energía solar desde principios de 2026, en comparación con 2025 (+42,3%), de acuerdo con la misma fuente.
Exilio pide a EE.UU. que enjuicie a Raúl Castro
El exilio cubano espera que, tras la captura del venezolano Nicolás Maduro, Estados Unidos impute ahora al expresidente Raúl Castro, de Cuba, al cumplirse ayer martes 30 años del ataque de La Habana contra cuatro pilotos del grupo Hermanos al Rescate que auxiliaban a balseros que huían de la isla. Cubanos en Miami expresan a EFE su confianza en que el Gobierno de Trump enjuicie por asesinato a Castro, quien era el ministro de las Fuerzas Armadas cuando ordenó derribar las dos avionetas en las que iban Carlos Costa, Armando Alejandre, Mario Manuel de la Peña y Pablo Morales, tres ciudadanos y un residente de EE.UU.
“Aquí quitan la luz todos los días”, declara a la AFP Eduardo, que prefiere no dar su apellido. Resignado, este hombre espera en el umbral de su casa en La Habana que llegue la electricidad para “ver si” puede “cocinar”.
El aumento del precio de los combustibles y la escasez de transporte han impulsado el encarecimiento de productos como el aceite comestible y diversos bienes agrícolas en el comercio privado.
Cuba importa el 80% de los alimentos que consume.
Luis Amauri Morales, vendedor ambulante de frutas y verduras, reconoce que los productos agrícolas son cada día más caros. “Puede llegar la escasez”, si persisten la crisis del combustible y el aumento de su precio, vaticina este hombre de 52 años. Un litro de petróleo se cotiza ya a cinco dólares en el mercado negro.
Yordan González, de 20 años, empleado de un pequeño comercio de Centro Habana que vende frutas y verduras importadas, ya siente el impacto de la escasez.
“Empezamos a trabajar a las nueve de la mañana y a las doce del día tenemos que cerrar ya porque no hay mercancía” y “no hay petróleo” para traer más, refiere.
En el puerto comercial de El Mariel, el mayor de la zona occidental de Cuba, los contenedores se acumulan por falta de diésel para distribuir las mercancías, según una fuente del sector.
Turismo en baja
Cuba recibió en enero 184.833 viajeros internacionales, un 5,9% menos que en el mismo mes de 2025, la peor cifra en al menos 13 años (sin contar los años del covid-19), según datos difundidos el lunes por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
El turismo, sector esencial de la economía cubana, se encontraba ya en crisis en el ejercicio previo, cuando se registraron las peores cifras desde 2002 (sin contar los años del covid-19). Pero la inestabilidad geopolítica en el Caribe este enero pasado le ha golpeado fuertemente.
El número de viajeros de los dos mayores mercados emisores, Canadá y Rusia, subieron un 12 y un 31%, respectivamente, hasta los 99.727 y los 15.688 pasajeros. También se incrementaron los visitantes procedentes de Argentina (7.336) y China (3.460).
Sin embargo, la mayoría de mercados experimentaron retrocesos, algunos de carácter marcado, como es el caso de la comunidad cubana en el exterior, que cayó más de un 40%, hasta los 12.574 viajeros; y de Estados Unidos, que cedió un 50,1%, hasta los 6.997. También sufrieron un descenso las cifras de México (3.384), Francia (2.939), España (2.641) y Colombia (2.333).
Las perspectivas para los próximos meses -plena temporada alta en la isla- no son halagüeñas debido a los efectos del asedio petrolero en la isla.
Con información de EFE y AFP