LONDRES | THE ECONOMIST
Si bien las familias todavía se sientan frente al televisor como lo han hecho durante décadas, ahora también tienen distracciones electrónicas. La tecnología compite por la atención del público y desafía a la televisión.
La empresa Nielsen, que mide ratings, indicó que el 13% de las personas que vieron la ceremonia de entrega de los Oscar, lo hicieron vía online este año, lo que significó un incremento en relación con el año pasado, cuando se situó en el 9%. Google y Facebook fueron los sitios web más visitados durante el Oscar, al igual que lo fueron en la final del fútbol americano y la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno.
En Japón y Corea del Sur, donde se originan varias tendencias tecnológicas, los jóvenes utilizan su teléfono móvil para enviar mensajes de texto o mirar televisión, aunque en las cercanías tengan un televisor. En Gran Bretaña, los adolescentes aprendieron a saltar de plataforma en plataforma y de programas de niños a los de adultos, viendo parte de una amplia variedad de contenido. Si bien los adolescentes miran mucha televisión, se hace difícil producir programas específicamente para ellos.
En el caso de los granes shows de la televisión, la tecnología es una bendición. Los sitios y redes de contacto social generan el diálogo en torno de los programas de "reality" de la televisión, suscitando atención y atrayendo a los espectadores. Los ejecutivos de la televisión siempre se han esforzado para crear programas, de los cuales la gente hable al día siguiente en encuentros casuales. Chirs Silbermann, presidente de International Creative Management, una agencia de talentos, señala que Facebook y Twitter cumplen, en parte, esa función.
Los programas que tienen popularidad media, incluyendo muchos dramas y comedias libretados, tienen más dificultades. Los grandes programas desplazan a los pequeños, en parte, debido a los efectos de amplificación de los medios sociales y, en parte, debido a la difusión de los videos para grabar, que facilita mirar sólo los programas de mayor éxito. El video online está comiendo parte de la audiencia. ¿Cómo sobrevivir a este mundo de competidores gigantes y nuevas distracciones?
Una respuesta es involucrar más al público en los programas. La televisión es muy buena para crear personajes e historias que atrapan. No es tan buena para alentar al público a comprometerse con esas historias. Simon Cowell ha demostrado que la gente está dispuesta a votar por participantes en concursos de talento. Por ejemplo, el programa "Gran Bretaña tiene talento", donde surgió Susan Boyle como estrella internacional, tuvo el 68% de la audiencia televisiva británica.
Pero, algunos intentos de abrir el diálogo con la audiencia resultaron un tanto extraños. Por ejemplo, el Canal 4 de Gran Bretaña difundió, en mayo de 2009, "Cirugía en vivo", que buscó involucrar a usuarios de Twitter y Facebook en una operación verdadera.
Hasta ahora, uno de los esfuerzos de participación que más impresiona es el de la televisora Al-Jazeera, de propiedad qatarí. Tiene un foro habitual para discusión y quejas.
ATRACCIÓN. CNN ha integrado profundamente a los medios sociales a sus propios programas. Alienta a las personas a ayudar a crear historias, poniendo imágenes y video en su sitio web iReport. Esto cobra su verdadera dimensión cuando ocurren desastres naturales -caso del terremoto que devastó Haití, en enero- cuando los periodistas enfrentan dificultades para acceder al lugar.
La televisión es lo máximo para mantener la atención de un alto número de personas durante largos periodo. Otros aparatos desvían a la gente del televisor, aunque no logran hacerlo en la misma medida en que la televisión los aparta de esos dispositivos.
En un mundo de audiencias que se van fragmentando, la televisión sigue siendo el gran medio global de masas.
La enormidad de contenido a disposición en numerosas plataformas digitales, perjudica a los programas más chicos, pero ayuda a prosperar a los programas principales. La televisación de los deportes es cada vez más fuerte. Los espectadores han abrazado algunas innovaciones, pero no han aceptado que le transformen totalmente el living de su casa. Pero, algunos sitios web ya provocan estremecimientos a la televisión.
La cifra
450 Son los minutos por día que los adolescentes en EE.UU. dedican a la TV, videojuegos, filmes, música y otro consumo de medios.