BUENOS AIRES | EFE
La Justicia argentina ampliará la investigación sobre los graves disturbios ocurridos el martes durante el traslado de los restos del tres veces presidente del país Juan Domingo Perón a un nuevo mausoleo, que causaron 59 heridos.
En tanto, los desmanes han generado una profunda crisis interna en la Confederación General del Trabajo (CGT) que puede derivar en cambios en la conducción de la mayor central sindical del país, cuyo máximo líder es el dirigente del gremio de camioneros Hugo Moyano.
La fiscal Leyla Aguilar aseguró que ha solicitado a los canales de televisión las filmaciones de los incidentes con el objetivo de identificar a los miembros de grupos sindicales rivales que se enfrentaron con palos, piedras y armas de fuego.
Hasta ahora el único detenido por los disturbios es Emilio Quiroz, un empleado del gremio de camioneros a quien las cámaras registraron cuando disparaba con una pistola, por lo que afronta una acusación por "tentativa de homicidio".
Quiroz, quien se entregó a la policía este miércoles, pocas horas después de que un juez librase una orden de captura en su contra, declaró ante los investigadores del caso que "no tiró a matar" y dijo que efectuó los disparos "para evitar una masacre".
"Se trabaja en la identificación de otros agresores y se aguardan los resultados de una serie de peritajes. Tenemos 15 días para completar la instrucción, por lo que se está actuando rápidamente", aseguró la fiscal Aguilar a la agencia estatal Télam.
La batalla campal se desató a las puertas de la finca "17 de octubre" de San Vicente hacia donde fueron llevados los restos de Perón, que se encontraban en el cementerio de la Chacarita.
El presidente del país, el peronista Néstor Kirchner, dio a entender el miércoles que quienes provocaron los desmanes intentaron perjudicarle, mientras la oposición culpó de lo sucedido al gobernante.
Por su parte, los sindicatos se han desmarcado de lo sucedido a pesar de que varios testigos relataron que la feroz pelea fue protagonizada por miembros de los gremios de camioneros y de obreros de la construcción.
El traslado de los restos de Perón fue organizado por las 62 Organizaciones Sindicales Peronistas, que responden al Partido Justicialista, al que también responde Kirchner aunque nunca lo haga notar.
De los 59 heridos que causó la trifulca tres están graves y permanecen hospitalizados.
En una velada crítica a Moyano, el ex líder de la CGT Rodolfo Daer opinó que en la central sindical debe promoverse "un debate interno" del que surja "una figura que realmente represente al conjunto del movimiento obrero argentino".
En el mismo sentido se pronunció el dirigente del gremio de trabajadores estatales Andrés Rodríguez, quien consideró "muy probable" que ese debate "se produzca la semana que viene, en alguna reunión del Consejo Directivo" de la CGT.
Por otra parte, el jefe del sindicato de chóferes de taxis, Omar Viviani, cercano a Moyano, manifestó que "la que falló fue la policía bonaerense, que no tenía una guardia para prevenir" incidentes.
Kirchner tenía previsto participar en el homenaje a Perón pero desistió de concurrir una vez que se desataron los disturbios.