El más reciente capítulo en el prolongado debate sobre la enseñanza de la evolución en las escuelas públicas estadounidense está por escribirse ante la justicia federal.
En un caso civil que debe comenzar mañana el distrito escolar de la zona de Dover defenderá su política que impone a los estudiantes de noveno grado escuchar un preámbulo sobre el "diseño inteligente" antes de recibir las clases de biología sobre la teoría de la evolución.
El diseño inteligente, un concepto promovido en los últimos 15 años, sostiene que la teoría de Charles Darwin de que la selección natural causa cambios graduales a lo largo del tiempo no es suficiente para explicar el origen de la vida ni el surgimiento de formas complejas de vida. Implica que la vida en la Tierra fue el producto de una fuerza inteligente no identificada.
Los críticos dicen que el diseño inteligente no es más que el creacionismo —la lectura literal de la historia bíblica de la creación— camuflada en lenguaje científico, y que no pertenece a los cursos de ciencia. Ocho familias de Dover han interpuesto una demanda contra el distrito escolar aduciendo que esa política viola la separación constitucional entre Iglesia y Estado.
"Nuestro objetivo consiste en demostrar que el precedente legal anterior, que prohibió la enseñanza del creacionismo, se aplica también en este caso", sostuvo Eric Rothschild, un abogado de Filadelfia que representa a las familias.
La filial estatal de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y la organización Estadounidense por la Separación de la Iglesia y el Estado están asesorando a los padres, incluyendo a la demandante principal, Tammy Kitzmiller.
"La junta escolar no tiene por qué instruir a los niños en cuestiones religiosas", sostuvo Kitzmiller en una conferencia de prensa en diciembre relativa a la demanda.
La cuestión se ha tornado prioritaria para muchos grupos religiosos, que acusan a los científicos de trascender su disciplina para incursionar en el ámbito de la teología con algunos de sus pronunciamientos.
Se cree que Dover es el primer sistema escolar en la nación que requiere esa exigencia a los estudiantes según una política adoptada en octubre del 2004. Pero la controversia en torno a la noción del diseño inteligente se evidencia mucho más allá de este distrito rural de unos 3.500 estudiantes.
En agosto, la Junta de Educación de Kansas dio su aprobación preliminar a pautas para la enseñanza de la ciencia que permiten la discusión —junto a la evolución— de la alternativa del diseño inteligente.
El presidente George W. Bush también intervino diciendo que las escuelas deberían presentar ambos conceptos.
Los profesores de Dover deben leer una declaración de que el diseño inteligente difiere del enfoque de Darwin y remite a los estudiantes a un texto sobre el diseño inteligente, "Sobre pandas y personas" para mayor información. Para los especialistas eso es solo un atisbo de una controversia que está ebulliendo en la comunidad científica.
Para promover sus causas, los dos bandos están alineando una batería de expertos académicos. Los testigos de la defensa incluyen al bioquímico Michael Behe, de la Universidad Lehigh, quien defendió el diseño inteligente en su libro de 1996 "La caja negra de Darwin: el desafío bioquímico a la evolución".
Eugenie Scott, director ejecutivo del Centro Nacional para la Educación de la Ciencia, que apoya la enseñanza de la evolución en las escuelas públicas, dijo que la controversia tiene poco que ver con la ciencia debido a que el grueso de los científicos ha rechazado la teoría del diseño inteligente.
"La amarga verdad es que en la comunidad científica no hay cuestionamiento alguno de que la evolución haya tenido lugar", dijo Scott.
Antecedentes
-Las batallas legales en torno a la evolución datan del famoso juicio de 1925 en el cual el profesor de biología John Scopes, de Tennessee, fue multado en US$ 100 por violar una ley estatal que prohibía enseñar la teoría de la evolución. La Corte Suprema del estado revocó su convicción sobre la base de que únicamente un juicio con jurado podía imponer una multa que excediera los US$ 50, y la ley fue revocada en 1967.
- En 1968, la Corte Suprema federal revocó una ley del estado de Arkansas que también prohibía la enseñanza de la evolución. Y en 1987 dictaminó que los estados podían no requerir a las escuelas públicas que balancearan las lecciones sobre la evolución con la enseñanza del creacionismo.