La primera dama de Francia camina muy lejos del protocolo

Valerie Trierweiler. Periodista y dos veces divorciada, se adapta al nuevo rol

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Valerie Trierweiler enfrenta una situación dura y poco común. Casada y divorciada dos veces, cubrió la política francesa como periodista durante más de 20 años sin señal alguna de que un día se convertiría en la primera dama de Francia.

En ese momento, se enamoró de Francois Hollande, político jovial y nada glamoroso de la izquierda, quien difícilmente daba la impresión de ser material para la Presidencia.

"Casi quiero reír cuando pienso en eso", dijo Trierweiler en una entrevista telefónica.

Pero Hollande fue elegido el 6 de mayo y tomó posesión el pasado martes, y ahora a Trierweiler -a quien él llama "el amor de mi vida" - le interesa particularmente mantener su independencia al tiempo que apoya a su pareja.

"En Francia, una primera dama no tiene estatus, y por lo tanto no se supone que haga cualquier otra cosa", dijo Trierweiler. "Mi percepción de la vida no consiste en pedirle a Francois Hollande, quien no es el padre de mis hijos, que me apoye financieramente".

La semana pasada, le dijo al periódico Le Fígaro que tendría que "pensar" sobre su papel en el futuro. La revista Elle y otras organizaciones de noticias han citado sus palabras en el sentido que ella seguiría trabajando como periodista. Hollande y Trierweiler son la primera pareja no casada que ocupa el presidencial Palacio del Elíseo, siguiendo muy de cerca al nuevo presidente de Alemania, Joachim Gauck, cuya compañera es periodista y con la cual comparte casa. El hecho que estos arreglos no fueran impedimento para el cargo es una señal de cómo han cambiado las actitudes europeas sobre las familias.

Sin embargo, sí traen a colación inquietudes sobre protocolo: cómo viajar juntos a países como Arabia Saudita, por ejemplo, donde no se acepta la cohabitación entre personas no casadas. Tanto en Francia como en Alemania, algunos han sugerido que las parejas presidenciales deberían contraer matrimonio ahora, pero todo parece indicar que en ninguno de los casos eso es probable.

Trierweiler "está asustada de ser la esposa de un presidente y está buscando modelos", dijo Laurent Binet, quien siguió a la pareja de cerca durante la campaña electoral por un libro que está escribiendo. "Ella se ve a sí misma como una mujer activa".

CAMINO. Nacida en 1965, cuyo padre discapacitado perdió una pierna en una explosión de mina en 1944 y una madre que trabajaba como cajera en una pista de hielo, Trierweiler creció modestamente con cinco hermanos en un proyecto habitacional en Angers, en el oeste de Francia. Estudió ciencia política en la Sorbona y después aceptó un empleo como reportera en un semanario, Profession Politique, donde fue conocida por su arduo trabajo; más tarde se cambió a la famosa revista París Match.

"Valerie es una mezcla muy interesante de fuerza, orgullo y fragilidad", dijo Philippe Labro, el vicepresidente del canal de televisión Direct 8. "Ella cuida de su propia identidad y ama su trabajo".

Labro contrató a Trierweiler para el canal en 2005, poco después de que ella y Hollande se hubieran involucrado.

"Yo no sabía ni en lo más mínimo que la Señora Trierweiler estaba con el Sr. Hollande cuando la contraté", dijo Labro. Una vez que se enteró, dijo, "accedimos con el director del canal a que no sería de forma que le impidiera a ella trabajar".

Hollande dio a conocer la relación públicamente en 2010. Trierweiler dejó de cubrir política para Paris Match en 2005, pero siguió con sus programas políticos en Direct 8, lo cual que no es considerado ampliamente en Francia como algo que presente un potencial conflicto de intereses.

"Necesitamos reglas, existen, pero reina la hipocresía", declaró al Le Journal du Dimanche en 2010. "Todos los periodistas tienen opiniones, todos votan, todos tienen simpatías, amistades. Sin embargo, no se les pide que las justifiquen. Nosotros creemos en su integridad, confiamos en ellos y estamos en lo correcto al hacerlo".

De facciones agudas, elegante y telegénica, Trierweiler empezó a captar más atención durante el año pasado, mientras era vista aplaudiendo y besando a Hollande en mítines de campaña; sin mencionar sus comentarios, a veces cáusticos, por Twitter.

Cuando París Match puso su imagen en la portada de marzo, Trierweiler escribió: "Que impacto descubrirme en la portada de mi propia revista", y agregó: "Bravo a París Match por su sexismo".

Al parecer estaba contenta, aunque impactada, sobre el escenario el pasado domingo en el poblado de Tulle, donde su pareja pronunció su discurso de victoria.

Si bien Hollande claramente es dueño de sí mismo, la influencia de Trierweiler es palpable. El viernes anterior a los comicios, ella le confirmó a Le Fígaro que le había pedido a Julien Dray, polémico líder socialista, que dejara la celebración de la victoria a Hollande y su equipo para el domingo. Entre las dos rondas de las elecciones presidenciales, Dray fue centro de críticas por invitar a Dominique Strauss-Khan, el ex candidato socialista y a la cabeza, caído en desgracia, a su fiesta de cumpleaños en un desagradable bar.

EL ENCUENTRO. Trierweiler conoció a Hollande en 1988, y ambos se volvieron amigos en 1997, cuando ella cubría al Partido Socialista para Paris Match y estaba casada con un colega, Denis Trierweiler. "Francois Hollande y yo hemos sido cómplices justo desde el comienzo", destacó. "Pero, había algo más que solo amistad".

Ambos compartían la pasión por la política y solían hablar por teléfono durante varias horas, con base en comentarios de ella en un reciente libro sobre primeras damas de Francia.

Hollande, por su parte, era un líder del partido y legislador que estaba en una relación con Segolene Royal, quien en esa época era ministra del gabinete bajo el primer ministro, Lionel Jospin. Más adelante, Royal se postuló por la Presidencia en 2007, perdiendo ante el hombre que Hollande derrotó este año, Nicolás Sarkozy.

Trierweiler, quien tiene tres hijos adolescentes e intenta mantenerlos fuera del ojo público, se describió en una entrevista como una mujer común que se esforzaba por volver compatible su vida profesional con su vida privada.

"He compartido la suerte de muchas madres que trabajan, me sentía culpable como ellas", dijo Trierweiler. "A menudo, me tomaba los miércoles para ver a mis hijos y hacerles crepas".

Si bien están lejos de ser tradicionales, Hollande y Trierweiler son una pareja amorosa, afirman personas que los conocen. El interrogante ahora está en saber cómo puede Trierweiler reinventar el papel de la primera dama para adaptarse cómodamente.

"No fui educada para servir a un marido", dijo. "Formé mi vida entera sobre la idea de independencia".

Invitada a eventos del G8 y la OTAN

PARÍS | La compañera del presidente francés Francois Hollande, Valérie Trierweiler, está invitada a todos los eventos en el marco de las cumbres del G8 y de la OTAN, y el hecho de que no esté casada con Hollande no es un problema de protocolo, dijo la Casa Blanca.

"No hay ninguna regla sobre cómo se manejan estos temas", dijo una portavoz de la Presidencia estadounidense, Caitlin Hayden, sobre el protocolo relativo a la recepción de una pareja no casada.

"La señora Trierweiler fue invitada a participar en todos los programas de los cónyuges (de los líderes), tanto en Chicago (en la Cumbre de la Alianza Atlántica) como en (la Cumbre de Líderes del) G8. Nos complace recibirla en Estados Unidos", concluyó Hayden.

Hollande, quien asumió la Presidencia el martes pasado, se reunió con su par estadounidense Barack Obama en la Casa Blanca, antes de viajar a Camp David para asistir a la Cumbre de Líderes del G8 este fin de semana. El mandatario francés también tiene previsto asistir a la Cumbre de la OTAN hoy y mañana en Chicago, bastión político de Obama.

La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, será la anfitriona de una serie de eventos en estas cumbres, incluyendo una visita a la Casa Blanca, seguida de un "almuerzo privado", que estaba previsto para ayer.

Luego, los cónyuges de los líderes y los líderes que participan en la cumbre de la OTAN fueron invitados por Michelle Obama a visitar durante esta jornada un centro de apoyo para jóvenes de los barrios desfavorecidos del sur de Chicago.

Allí está previsto un espectáculo de danza.

Hoy por la noche, la señora Obama ofrecerá una cena en honor de las esposas y esposos de los Jefes de Estado y de gobierno de la Alianza Atlántica, organizado en el Instituto de Arte de Chicago, de acuerdo con su oficina. AFP

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