LONDRES | AFP Y ANSA
En un país donde la alerta terrorista se mantiene en nivel "severo" -lo que significa que un ataque es "altamente probable"- la policía se prepara para un eventual atentado islamistas, del IRA o de antimonárquicos de cara a la boda real.
La policía británica, Scotland Yard, confirmó que un hombre no identificado ingresó este fin de semana a una comisaría londinense para pedir permiso oficial por una manifestación de un grupo islámico contra el casamiento del príncipe Guillermo y Kate Middleton, que tendrá lugar pasado mañana en la Abadía de Westminster, en el centro de Londres.
Los detectives a cargo de la seguridad del casamiento no lograron confirmar la identidad del grupo musulmán al que pertenece ese hombre, pero una fuente policial indicó que la organización "posee vínculos en Oriente Medio".
La policía puede impedir las manifestaciones a lo largo del recorrido que efectuarán los recién casados entre la abadía de Westminster y el palacio de Buckingham, pero no podrá evitar que se lleven a cabo manifestaciones en otros lugares, siempre y cuando hayan sido previamente autorizadas.
La semana pasada el grupo Musulmanes contra las Cruzadas anunció que también planea una protesta frente a la Abadía de Westminster, lo que llevó a que la organización xenófoba Liga de Defensa inglesa, que aboga por una Inglaterra "blanca y sin inmigrantes", llamara a una contra-marcha para defender a la Familia Real.
Medios de prensa ingleses especulan, asimismo, con un eventual ataque del grupo terrorista irlandés IRA, ya sea en Londres o en Irlanda del Norte, el día del enlace.
Grupos republicanos y antimonárquicos de toda Europa anunciaron, asimismo, que llevarán a cabo una masiva manifestación en Londres en oposición no sólo a la monarquía británica, sino a todas las monarquías europeas.
La manifestación, que espera contar con activistas republicanos de Suecia, Dinamarca, España, Holanda y Bélgica, es organizada por el grupo británico Republic, el principal organismo en Gran Bretaña que aboga por el fin de la Realeza.
También se prevén marchas contra algunos invitados al casamiento: el rey de Suazilandia, un representante de Arabia Saudita, el representante de Zimbabwe en Londres y las autoridades de Bahrein, que en realidad no acudirán al evento.
El diario argentino La Nación aseguró que el servicio de inteligencia MI5 recibió una "alerta roja" que considera "altamente probable" la sucesión de ataques. Pero la policía negó ayer tal aseveración: "No tenemos ningún informe de inteligencia específico que sugiera una amenaza", dijo una vocera, la comandante Christine Jones.
De todas maneras, los oficiales ya comenzaron con los preparativos de seguridad y el lunes hicieron los primeros rastrillajes en el barrio de Westminster en busca de explosivos o armas que puedan ser utilizados para interrumpir la boda. Arrestaron a seis personas para investigarlas por un posible intento de boicot.
La Scotland Yard actuará con "fuerza y firmeza" contra quien intente atentar contra el orden en un día que debe estar "lleno de gozo, pompa y esplendor", según Jones. Es por eso que el viernes habrá más de 5.000 policías desplegados en torno a la boda, entre 70 y 80 de los cuales se dedicarán exclusivamente a proteger a los invitados especiales durante la ceremonia donde habrá dignatarios internacionales y miembros de las Casas Reales de Europa, Asia y Medio Oriente.
Las autoridades también se preparan para otra amenaza menos dramática: la climática. Pues el Servicio Meteorológico británico informó que hay alta probabilidad de lluvias y truenos. "Además de obligar a asistentes con paraguas a rodear a Kate para proteger su peinado y vestido antes de ingresar a la Abadía, la lluvia podría aguar los planes de la pareja para viajar en un carruaje abierto hacia el Palacio de Buckingham", escribió el diario Daily Mail.
La lluvia sin embargo no disuadirá a los miles de turistas o locatarios están en Londres para echar un vistazo al vestido de novia, o al primer beso del matrimonio. Mucho menos personas como John Loughrey, de 56 años, que se convirtió en el primero en acampar fuera de la Abadía de Westminster para presenciar el evento.
La Scotland Yard estima que al menos 200.000 personas se trasladarán a Hyde Park y 20.000 a Trafalgar Square, donde habrá pantallas gigantes para seguir la boda.
n La noche antes de su boda, Diana descubrió que Carlos lucía unos gemelos que tenían grabadas dos letras ce entrelazadas. Eran regalo de Camila, su amor escondido. Así supo que su novio se casaba con ella por conveniencia, no por amor. La madre de Guillermo fue la elegida porque pertenecía a una familia de la aristocracia británica, un antecedente que no tiene Kate Middleton. Por eso, aunque muchos intenten buscar parecidos entre ambas, de momento no los hay.
Kate no será como Lady Di
Kate es universitaria, hija de un matrimonio que tiene una empresa de fiestas infantiles. Sale desde hace ocho años con Guillermo, con el que vive hace cinco. Su unión es todo menos precipitada, al ser preguntado por su largo noviazgo, Guillermo bromeó: "Le he dado tiempo para arrepentirse".
Los años de relación tuvieron una breve interrupción hace tres. Ellos mismos reconocieron que fue determinante para decidir que estaban dispuestos a afrontar juntos el reto de ser reyes en el siglo XXI. El largo noviazgo le permitió a Kate familiarizarse con las costumbres de la familia real británica y formarse para su papel de princesa. EL PAÍS DE MADRID
La cifra
5.000 Es la cantidad de policías que estarán dedicados a la seguridad general el día del casamiento entre el príncipe Guillermo y Kate.