La periodista que logró la primicia por hablar el latín

Giovanna Chirri envió la noticia y comenzó a llorar

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ROMA

La decisión del papa Benedicto XVI de renunciar fue una primicia mundial divulgada por una periodista de la agencia italiana de noticias ANSA, Giovanna Chirri, que habla latín.

La inesperada dimisión papal fue captada por la periodista, que cubría un consistorio ordinario, o reunión de cardenales, convocado por la mañana de ayer y en la que el pontífice tenía programado anunciar varias canonizaciones, entre ellas la de dos religiosas latinoamericanas.

"Nuestra vaticanista Giovanna Chirri estaba escuchando el discurso del Papa en latín. De repente dejó de hablar sobre el Consistorio y la periodista entendió que confesaba que estaba cansado, que había mucha presión", contó el director de la agencia, Luigi Contu.

El siguiente es el relato de Chirri a través de ANSA:

"Hacía siglos que un Papa no renunciaba. Hoy (ayer) era un día festivo en el Vaticano por el aniversario de los llamados Pactos de Letrán, razón por la cual había pocos periodistas en la sala de prensa de la Santa Sede, para cubrir una noticia con poco `appeal` mediático.

El anuncio llegó tras unos veinte minutos de declaraciones en latín: primero habló el cardenal Angelo Amato, luego el mismo Papa, quien en la lengua de la Iglesia fue marcando la fecha de los nuevos santos.

Había colegas italianos, mexicanos y franceses. De repente, toda la sala de prensa pareció quedar petrificada. En un latín límpido y fluido, el Papa pronunció las frases clave con el anuncio: declaración clara pero que personalmente a muchos de los presentes no pareció ser cierta. Ocurría, simplemente, que no lo podíamos creer.

`He comprendido mal`, me decía al releer mis apuntes, tras haber traducido al italiano del latín. Traté de mantener los nervios bajo control, pese a que las piernas me temblaban. Estaba frente a mi computadora, mientras seguía escuchando el CTV (Circuito Televisivo Vaticano). Las imágenes transmitían el rostro del Papa y de monseñor Guido Marini, del ceremonial de la Santa Sede.

De inmediato traté de verificar lo que había escuchado, llamé con mi teléfono celular pero era como si todas las fuentes estuviesen en `out`.

Mientras, el Papa indicó la fecha y hasta la hora de su renuncia, o sea las 20.00 del 28 de febrero. Agradeció por todo el afecto recibido, pero en verdad yo había dejado de escuchar.

"RELÁMPAGO".

Apenas el pontífice terminó de hablar, el decano de los cardenales, Angelo Sodano, definió lo que había escuchado como `un relámpago en el cielo sereno`, o sea algo súbito, absolutamente inesperado.

`Vamos, lo has escuchado con tus orejas`, me dije, pocos instantes antes de comenzar a escribir la noticia, con una prioridad `B` (o sea `Bullettin`), según los códigos de las agencias internacionales de noticias.

Trasmití la noticia al `desk`, al cual llamé por teléfono para comunicar lo ocurrido. Annalisa, una de mis compañeras de la redacción, elevó la prioridad de la noticia de `B` a `Flash`, o sea prioridad absoluta. Ella misma advirtió a la dirección de ANSA y la noticia fue transmitida.

Luego comencé a lagrimear: algo que los periodistas no hacemos. Personalmente siempre he tenido bien separado del trabajo mi fe en Dios y la admiración por el Papa, un gran intelectual que sabe hablar de Dios a los quinceañeros y a los intelectuales, que cuenta de Cristo al mundo contemporáneo con una fuerza y eficacia que forma parte de la Iglesia. Lamento mucho su renuncia y esto explica mis lágrimas.

Cuando mi cabeza se puso a razonar de nuevo, comencé a lanzar noticias breves sobre las palabras del Papa. Luego, inició la rueda de prensa del vocero Vaticano, Federico Lombardi".

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