Redacción El País
El presidente de Chile, Gabriel Boric, y el presidente electo, José Antonio Kast, comparecieron ayer lunes juntos desde el palacio La Moneda, en una inédita muestra de unidad, para actualizar datos y llamar a la responsabilidad ciudadana por los megaincendios que ya dejan 19 fallecidos en la zona centro-sur del país.
“Chile es un país solidario que sabe levantarse de las catástrofes y, cuando suceden, actúa unido”, dijo Boric, quien traspasará el poder a Kast el próximo 11 de marzo.
Se trata de la primera vez que un mandatario y su sucesor otorgan declaraciones de manera conjunta en la sede del Gobierno tras una catástrofe.
La última catástrofe que ocurrió cerca de un cambio de mando fue el terremoto y posterior tsunami del 27 de febrero de 2010, que alcanzó una magnitud de 8,8 y está considerado el octavo más fuerte registrado por la humanidad. Aunque en aquella ocasión la entonces presidenta saliente, Michelle Bachelet, se reunió en varias ocasiones con su sucesor, Sebastián Piñera, hicieron declaraciones a la prensa por separado.
Tras una reunión de cerca de una hora, Boric agradeció la “disposición” de Kast, e indicó que al derechista le tocará liderar “parte del importante proceso de reconstrucción”.
“Hemos acordado hacer todas las coordinaciones necesarias para que el cambio de gobierno no implique ninguna alternación en la velocidad de entrega de ayudas, viviendas de emergencias y todo el proceso de reconstrucción”, agregó el mandatario.
Kast pidió a la población “estar atentos a las instrucciones del gobierno y de las autoridades” para evitar nuevas víctimas y nuevos incendios. “Para lo que viene después, que es la reconstrucción, también es fundamental contar con buenos antecedentes, buenos catastros. Han sido oportunas las solicitudes que le hemos hecho (al Gobierno) y la respuesta que hemos tenido”, agregó.
Varios megaincendios originados el sábado han destruido hasta ahora más de 30.000 hectáreas en las regiones de Ñuble y Biobío, a 400 y 500 kilómetros al sur de Santiago, respectivamente, y han obligado a evacuar a decenas de miles de personas. EFE