La desconfianza marca la lucha electoral venezolana

| La oposición acusa a Chávez de utilizar el poder y el dinero de su gobierno para conseguir votos para noviembre

CARACAS | NATALIE OBIKO PEARSON, AP

Está por todas partes. La sonriente imagen Hugo Chávez se ve en vallas publicitarias en las carreteras; los lemas que promociona su gobierno aparecen escritos en los laterales de los ómnibus, murales e incluso en empaques de alimentos en supermercados.

Cuando faltan dos meses para las elecciones presidenciales, en las que Chávez aspira a la reelección, el mandatario ha venido acaparando bastante atención.

Sus rivales políticos denuncian que Chávez cuenta con una ventaja injusta al tener a su disposición una máquina propagandística engrasada con los precios del petróleo, así como acceso ilimitado a radio y televisión.

Chávez niega cualquier tipo de excesos y recuerda a los venezolanos que es él quien está luchando contra poderosos intereses, contra medios de comunicación venezolanos privados que lo ridiculizan a menudo y una oposición a la que acusa de recibir fondos del gobierno estadounidense.

Las autoridades electorales dicen que defenderán las normas que diferencian entre la publicidad del gobierno y la propaganda electoral. Esa línea, no obstante, ha solido ser bastante borrosa.

Los lemas, los anuncios y sus continuas apariciones en la televisión le garantizan al mandatario la presencia perenne de su imagen en los medios de comunicación. Su robusta figura, su nombre y color preferido -el rojo revolucionario- definen su gobierno.

Los editoriales de la agencia de noticias gubernamental ABN y los periódicos estatales resaltan al líder venezolano en todo tipo de actividades, desde la inauguración de una línea ferroviaria hasta la recaudación de impuestos, con el ubicuo lema: "Con Chávez, el pueblo es el gobierno".

En los murales que son pintados por sus seguidores o artistas pagados por el gobierno aclaman al "Comandante``, un título que lo acompaña desde que como teniente coronel del ejército encabezó un fallido golpe militar en 1992 y que se ha fortalecido por su amistad con el líder cubano Fidel Castro.

La campaña presidencial arrancó oficialmente el 1° de agosto, pero para el mediático presidente -un rival consumado que ha sobrevivido a un golpe de estado, un referendo para recortar su mandato y un paro orquestado por la oposición que lleva buscando su dimisión desde que asumió el mando en 1999- la vida es una campaña constante.

"Sí estoy, pero no estoy ... yo no puedo picarme por la mitad, soy candidato a la presidencia de la república, pero no estoy aquí en este acto haciendo campaña``, dijo el mandatario recientemente ante un grupo de estudiantes.

El lema de campaña de Chávez, "10 millones de votos por el buche``, ha estado circulando por meses, mientras que escolares y trabajadores van en ómnibus que fueron estampados por la Alcaldía Mayor de Caracas con la frase "A la Ruta de los 10 millones``.

La cadena de supermercados estatales, que vende a precios subsidiados, retiró sus planes de vender una pasta dental "10 millones de sonrisas`` después de la denuncia de un partido de oposición, pero todavía vende al menos media docena de productos de primera necesidad, incluyendo arroz y harina de maíz, con un empaque que promociona al "gobierno revolucionario" y recuerda que los ingresos del crudo son invertidos en el pueblo.

En otros países, algunos mandatarios han disfrutado de cierta ventaja debido a su tradicional perfil más alto, y los partidarios de Chávez dicen que no pueden esperar que esconda sus logros. Pero sus adversarios notan que en otros países se cuidan de poner más restricciones sobre las imágenes públicas de los mandatarios durante la participación en una campaña política, como ocurrió en Colombia y Brasil este año.

Entretanto, el comando de campaña de Chávez ha acusado al candidato opositor, el gobernador del estado de Zulia, Manuel Rosales, de cometer sus propias infracciones, incluyendo la difusión de mensajes subliminales en los anuncios institucionales de la gobernación para apoyar su candidatura.

Los medios bajo control para evitar favoritismos

Los aliados de Chávez acusan a algunas emisoras privadas de hacer descaradamente campaña a favor de Rosales.

El directorio del Consejo Nacional Electoral (CNE), cuyos miembros fueron nombrados recientemente por la Asamblea Nacional dominada 100% por el oficialismo, dice que darán pasos para juzgar, nivelar la contienda y frenar las supuestas infracciones.

Uno de los directores del CNE recientemente acusó al organismo regulador de las telecomunicaciones en el país de tratar con favoritismo al gobierno, y denunció a su director por asistir a un acto proselitista de Chávez.

El CNE desplegó 78 monitores para vigilar la infiltración de lemas gubernamentales en la campaña, la cobertura periodística, publicidad y las apariciones públicas de los candidatos. Tanto las televisoras públicas como las privadas aceptaron ofrecer una hora de tiempo de emisión por semana para que el CNE divida ese espacio entre los candidatos. No restringirá las actividades presidenciales, incluyendo los discursos casi diarios transmitidos en directo por la televisiva estatal.

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