La comunidad internacional rinde homenajes a un año de la tragedia

Las calles de Puerto Príncipe, usualmente animadas, lucían silenciosas este miércoles, con comercios cerrados y habitantes que caminaban en procesiones solemnes hacia las ceremonias religiosas por el aniversario del peor desastre natural en la historia de Haití.

Miles de personas vestidas de blanco, el color del duelo en Haití, cantaban himnos religiosos mientras marchaban entre los edificios derrumbados y los escombros del terremoto del 12 de enero de 2010, que dejó a gran parte de la capital en ruinas y entre de 220.000 y250.000 muertos, según el impreciso cálculo del gobierno.

En tanto diversos organismos internacionales y la iglesia católica realizaron homenajes a las victimas de terremoto.

La OEA guardó el miércoles un minuto de silencio por las víctimas en Haití, al iniciar una sesión extraordinaria que no incluye otros temas en la agenda.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que "se une a todos los haitianos´´ para recordar a las víctimas, y comprometió el apoyo continuo del organismo multilateral en los esfuerzos de reconstrucción.

Por su parte el Vaticano celebró una misa este miércoles la basílica romana de Santa María La Mayor, en recuerdo de las víctimas, oficiada por el El secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone.

El papa Benedicto XVI instó este miércoles a Haití a trabajar para "la reconstrucción y convivencia civil, social y religiosa" de Haití, en un mensaje enviado para conmemorar el primer aniversario del devastador terremoto que dejó 220.000 muertos.

En ocasión del aniversario del sismo, el pontífice designó al nuevo arzobispo de Puerto Príncipe, monseñor Guire Poulard, de 69 años, obispo de Les Cayes, quien reemplaza al arzobispo Joseph Serge Miot, quien murió durante el sismo, que destruyó la catedral nacional, el seminario y devastó en total 38 iglesias.

El Papa también designó a Glandas Marie Erick Toussaint, de 46 años, obispo auxiliar de Puerto Príncipe.

En varias ocasiones, Benedicto XVI manifestó su solidaridad y dolor por la tragedia de Haití y ha enviado ayuda económica para los damnificados.

El lunes a través de "Cor Unum" envió 1,2 millones de dólares para la reconstrucción de escuelas e iglesias de la isla caribeña.

Doce meses después de la catástrofe, el país más pobre de América sigue sin recuperarse. Los cerca de 800.000 refugiados lo corroboran.

En base a Agencias

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