El embajador Jaebum Kim no es un extraño para Uruguay. Esta es la segunda vez que el representante diplomático de Corea del Sur se encuentra destinado en nuestro país, y afirma que ya lo siente como su segunda casa.
Pese a estar en las antípodas, sostiene que Corea y Uruguay tienen mucho en común, fundamentalmente su pequeño tamaño y su fanatismo deportivo, y asegura que si bien ambas naciones han tenido tradicionalmente excelentes relaciones, hay mucho campo por explotar tanto en lo comercial como en lo cultural.
En momentos en que están por cumplirse 40 años del inicio de relaciones diplomáticas entre Montevideo y Seúl, el embajador Kim destaca sonriente que las exportaciones uruguayas a Corea se han incrementado en un 115% desde enero hasta ahora, en relación con la primera mitad del año pasado. "Tengo muchas esperanzas porque el año 2000 terminamos con un volumen de comercio bilateral de casi 150 millones de dólares, ése fue nuestro máximo. El año pasado cayó a su mínimo, pero ya está volviendo a subir, lo cual me hace sentir muy optimista".
Corea compra a Uruguay mucho pescado: es el rubro principal, superando a otros más tradicionales como la lana y el cuero. "El pescado uruguayo es muy bueno", asegura Kim. "Anteriormente el sabor y calidad de la carne uruguaya eran muy conocidos en Corea, antes de la aftosa, pero ahora los coreanos están aprendiendo a valorar la calidad y el sabor del pescado uruguayo".
"BOOM". Uno de los países que en los 90 protagonizó el "boom" económico asiático, Corea del Sur ha sido de los pocos que ha logrado superar casi indemne la crisis económica global de los últimos años. En tal sentido el embajador Kim asegura que el secreto pasa por la idiosincrasia de los coreanos.
"Los coreanos hemos debido superar muchas tragedias. Hemos enfrentado la guerra, la división de la patria, la colonización. Y también unas condiciones naturales muy malas, un territorio cubierto de montañas en un 85%, además de ser muy pequeño, bastante más que Uruguay", sostiene.
Explica que la receta del surgimiento económico de Corea que pasó de una economía con base en productos agropecuarios como la nuestra a convertirse en una potencia exportadora ha sido la unión entre los habitantes y la determinación de un objetivo en común.
"Nuestra economía comenzó a crecer a principios de la década del 60, bajo el régimen militar. Hicimos un movimiento que llamamos la "Nueva Comunidad". Cada aldea, cada pueblo se juntaba para crear proyectos que fueran beneficiosos. Todos colaboran para lograr la meta común. Así todo el país se desarrolló, y después nos concentramos en la exportación, porque Corea tradicionalmente fue un país agrícola, pero por las razones que ya he mencionado de territorio y clima, no pudimos sobrevivir en base a la agricultura. Así transformamos la manufactura en nuestra industria principal. Hoy nuestras exportaciones son semiconductores, barcos, autos, computadoras" afirma orgulloso.
Un aspecto clave en este desarrollo ha sido la participación de la empresa privada. "En Corea tenemos claro que el sector privado es más fuerte, más ágil y más apropiado para estos tiempos que corren. Pero el gobierno está siempre en la posición de apoyar" afirma el embajador.
MIRANDO AL NORTE. En relación al conflicto con Corea del Norte, Kim sostiene que pese a que aún se vive un ambiente de guerra (la guerra oficialmente nunca terminó) "somos un país muy homogéneo: la misma raza, la misma cultura, misma tradición, la misma lengua, todo. Corea es un país muy pequeño, por eso no hay ninguna razón para que siga dividida la península. Por eso el pueblo coreano siente que somos un solo país".
"La realidad es que somos víctimas de la división que hicieron las grandes potencias durante la guerra fría", dice Kim. "Pero Corea del Norte siempre insiste en su posición belicista, amenazando con desarrollar armas para resolver el problema por la fuerza, algo que nadie en la región puede aceptar".
Sin embargo cree que el problema se resolverá finalmente en forma pacífica. "Si miramos la historia hemos sido un solo país por milenios, y tan solo llevamos divididos 50 años, esto más tarde o más temprano se va a terminar".