ARGENTINA
“¿Por qué no puedo decidir sobre mi cuerpo? ¿Cuál es el problema?", desafió el polémico diputado argentino.
El diputado argentino Javier Mileise manifestó este jueves a favor de la venta de órganos. “Es un mercado más”, afirmó el libertario, que ya se proclamó como candidato presidencial para 2023.
Consultado sobre su postura al respecto de esta práctica prohibida por ley en Argentina, Milei sostuvo: “Es un mercado más y vos podrías pensarlo como un mercado. El problema es por qué todo tiene que estar regulando el Estado. Hay estudios de Estados Unidos que (dicen que) si dejaras esos mercados libres funcionarían muchísimo mejor y tendrías menos problemas”.
Convencido de que vender los órganos debería ser una decisión de cada uno, Milei sustentó su forma de pensar en su idea de liberalismo. “¿Por qué no puedo decidir sobre mi cuerpo? ¿Cuál es el problema? Si el liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad, mi primera propiedad es mi cuerpo. ¿Por qué no voy a poder disponer de mi cuerpo?”, se preguntó.
En ese sentido, dijo que el Estado dispone del cuerpo de las personas cuando les “roba” más de 50% de lo que generan. “Hay un doble estándar: para que el Estado me esclavice, sí. Ahora, si yo quiero disponer de una parte de mi cuerpo por el motivo que fuera, ¿Cuál es el problema?”, insistió en Radio Mitre.
Después, dijo que “probablemente haya algo” que lleve a alguien a decidir comercializar sus órganos y bajo el supuesto de que ese motivo podría ser, por ejemplo, la pobreza, Milei indicó: “Entonces lo vamos a poner en otros términos: si no le terminás comprando ese órgano, se termina muriendo de hambre y ni siquiera tiene vida”.
Seguro de que esto debería anclarse en una decisión de cada individuo, concluyó: “El que decidió venderte el órgano, ¿en qué afectó la vida, la propiedad, la libertad de los demás? ¿Quién sos vos para determinar qué tiene que hacer él con su vida? Es su vida, es su cuerpo, es su propiedad. ¿Tenemos que tener tanto amor por la intervención al punto tal de no dejarle vivir la vida a la gente como quiere?”.
Contra la pena de muerte y a favor de la educación en el hogar
En tanto, el economista —que se opone al aborto— se manifestó también en contra de la pena de muerte.
Al respecto, aseveró que su posición tiene que ver tanto con una cuestión filosófica como empírica. “No está dentro de mis parámetros la pena de muerte. Buscá la forma de penalizar como sea, pero la pena de muerte, no. Sería ir contra la vida. Podés cometer todos los errores que quieras, pero no. No es que te comés al caníbal”, sostuvo.
Además, aseguró que en Estados Unidos “no hay diferencial” en el número de delitos entre los estados que aplican la pena de muerte y los que no. Incluso, sostuvo que en aquellos donde se decidió virar desde la no imposición hacia la imposición, los jueces “flexibilizaron” su postura frente a los hechos de inseguridad.

En un punteo de la forma en que se comportaría si accede a la Casa Rosada, se mostró a favor del home schooling —es decir, de aquellas familias que eligen educar a sus hijos en la casa y que después den pruebas en las escuelas— al considerar: “No estoy de acuerdo en que una persona se meta en la vida de otra familia imponiendo sus preferencias por la fuerza, utilizando un mecanismo represivo como el Estado”.
Si llega al Gobierno, dijo que su primer viaje será a Israel: su “gran aliado” junto a Estados Unidos. Afirmó, además, que su alineación internacional será “con Occidente” y contra el socialismo. “No, no voy a impulsar relaciones con Estados asesinos y comunistas”, acotó cuando le preguntaron si tenderá vínculos con China y afirmó que tampoco se relacionaría con Rusia.
Frente a lo estratégico que es el mercado chino para el sector agropecuario, Milei aclaró: “Si la soja es de los dueños del campo y yo no tengo campo, cómo me voy a meter en la propiedad del otro. Lo que quieran hacer es una cuestión de los privados, yo no tengo por qué meterme en eso. Si querés hacer negocios con chinos y rusos... Yo no los haría y desde el Estado no voy a utilizar los impuestos para obligar determinadas relaciones”.