La región del nordeste de Italia fue sacudida por una serie de fuertes terremotos que causaron al menos 15 muertos y provocaron pánico en la zona, diez días después de otro sismo que mató a seis personas y devastó fábricas y monumentos.
"Por el momento podemos confirmar la muerte de 15 personas y la desaparición de cuatro o cinco", declaró un portavoz de Protección Civil.
El primer sismo, de magnitud 5,8, se registró a las 7 cerca de Módena y se sintió en todo el noreste de la península, la misma zona afectada por el terremoto del 20 de mayo, con unos 5.000 evacuados -ayer debieron ser retirados 6.000 y 100 resultaron heridos-. Otras dos réplicas, con una magnitud superior a 5, se registraron pocas horas después en la misma región, la Emilia-Romaña, una de las más pobladas.
"Lo siento, tengo que escapar, tiembla, se siente mucho y es muy largo", declaró una portavoz de la Protección Civil de Módena mientras daba informaciones sobre la situación.
"Superaremos este momento", anunció emocionado el presidente Giorgio Napolitano. El premier, Mario Monti, interrumpió una reunión para tranquilizar al país y garantizar que "el Estado está preparado y hará todo lo posible" ante la inédita emergencia prometiendo ayuda en "un plazo breve".
En el sismo falleció el párroco de Rovereto di Novi, pero se desmintió la noticia de la muerte del de la catedral de Carpi.
En declaraciones hechas por el portavoz del Papa, Benedicto XVI manifestó "su dolor y cercanía" a las víctimas.
El número de muertos es por ahora provisional y las autoridades locales coordinan las tareas de emergencia. "Es un desastre, un desastre", comentó atónito el alcalde de San Felice sul Panaro. "La fábrica quedó destruida, ya no estamos seguros aquí", se quejó un obrero indio mientras se abrazaba a otros compatriotas.
El terremoto se sintió en todo el centro y norte de la península y afectó sobre todo a estructuras de fábricas, que se desplomaron mientras los obreros trabajaban.
Los nuevos sismos han provocado daños a edificios históricos y el 75% de la ciudad de Cavezzo se desplomó.