Hispanos se van de EE.UU. por crisis

Escenario. Los latinos reducen sus remesas, le piden ayuda a sus embajadas o regresan

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DANIEL HERRERA LUSSICH EN WASHINGTON | CORRESPONSAL PERMANENTE

La crisis golpea sin piedad a todos los niveles en Estados Unidos. Hay inmigrantes que retornan o ilegales son deportados. Muchos de los que quedan y aún conservan el trabajo se ven obligados a reducir las remesas que enviaban a sus familias.

Y no son pocos los que engrosan las colas frente a los consulados de sus países para pedir ayuda o la expatriación, en medio de una crisis que, recuerdan quienes la vivieron, castiga a más gente que la Gran Depresión de 1929. En los últimos días se vivieron las dramáticas decisiones de dos padres, que habían quedado desempleados, que mataron a sus hijos pequeños, a sus esposas y luego se suicidaron.

Nadie ve una salida más o menos rápida. Y todos tienen el terror de ser uno más en la larga cadena de desempleados (cuya última tasa oficial está en 7,2%). La ayuda social alcanza a 4,78 millones de personas. El PIB del último trimestre de 2008 cayó un 3,8%, la peor contracción en esos períodos desde 1982.

Las malas noticias afectan desde el inmigrante que se ofrece para retirar la nieve de los frentes de los edificios, hasta la bella joven que se lucía en los salones, restoranes, teatros o cines como dama de compañía.

latinos. La dramática situación que viven millones de inmigrantes latinos se vio reflejada en los últimos tiempos en varias embajadas, especialmente la mexicana, la de mayor número de compatriotas viviendo legal o ilegalmente en Estados Unidos. Frente al edificio de la sede diplomática en Nueva York desde hace varios días se agolpan los mexicanos para solicitar ayuda, dinero, medicamentos o comida. En una entrevista en la CNN, uno de los voceros de la representación aclaró que se les otorga por única vez una cifra aproximada a los 200 dólares y se les atiende en sus gestiones administrativas, pero que más allá de eso no pueden ir. Han duplicado la suma que se les da, sin reclamar devolución, con respecto al 2007.

En Nueva York y alrededores existen censados 1.200.000 de mexicanos, en la actualidad sobreviviendo a la difícil situación. Se estima que hay 7 millones de ilegales y 12 millones con papeles en regla en todo el país. Una reciente encuesta marca que el 28% ha iniciado los trámites o piensa emprender el regreso lo más rápidamente posible. En un solo año las remesas, el dinero que enviaban cada 30 días a sus familias en distintas regiones mexicanas, se redujeron en 931 millones de dólares.

Este difícil panorama de los inmigrantes latinos se repite entre los 38 millones que se estima, según cálculos oficiales, que residen en EE.UU. Entre ellos hay 45 mil uruguayos, unos en buena situación, en general profesionales o con comercio establecido, en tanto otros penándola como el resto de los inmigrantes. No hay un sondeo exacto sobre los que desean retornar, pero en la colonia se indica que habría gestiones de repatriación en los consultados de Nueva York y Miami. Un estudio del Fomin (Fondo Multilateral de Inversiones) en febrero del 2008 detectó que en los 50 estados y el Distrito de Columbia sólo el 50% de los entrevistados enviaban periódicamente dinero a sus familias, de un 73% que lo hacía en el 2006. Ahora se dice oficiosamente que el primer porcentaje ha disminuido acentuadamente. Se cursaban remesas entre 200 a 400 dólares mensuales; en la actualidad cuando no se han suspendido no sobrepasan los 100 dólares mensuales.

despidos. Pero esta crisis que golpea por igual a casi todos los estadounidenses provocó el gran salto el lunes pasado: en ese día se anunció la eliminación de 62 mil puestos de trabajo. Entre las reducciones anunciadas la más abultada nació de la poderosa firma Caterpillar, el más grande fabricante de maquinaria para obra vial, construcción y minería que situó los despidos en alrededor de 20 mil funcionarios, la telefónica Sprint, en 8 mil, y la Home Depot en 7 mil.

California, el estado más rico y poblado de la Unión, si fuera una empresa tendría colgada la bandera de remate judicial. Hoy el gobernador republicano y ex actor, Arnold Schwarzenegger, ha instalado un reloj gigantesco cerca de su oficina del Capitolio en Sacramento. Allí no se marca la hora. La esfera gigantesca exhibe la hoja de cálculo en tiempo real, el estado del déficit presupuestal, que aumenta US$ 500 por segundo.

California hasta ahora, si fuera independiente, con un territorio similar como tiene al de Italia y 36,5 millones de habitantes, sería la octava economía mundial. Pero la crisis fiscal la ha puesto al borde del desastre y se teme una total falta de liquidez a partir de hoy, 1° de febrero.

En un intento desesperado, el gobernador anunció que ha firmado un decreto de dos días de licencia sin goce de sueldo por mes para sus empleados y proyecta la rebaja de salarios. Y en un intento de detener la hemorragia se propone aumentar los impuestos, incluido un incremento temporal del IVA. Esta dura realidad está sucediendo nada menos que en el estado más rico de EE.UU.

nueva york. Y la maravillosa ciudad de Nueva York no se salva tampoco de los golpes. Hay gran número de despidos, que van desde el latino que barre las veredas, hace o hacía albañilería, trabajaba de mozo o limpiavidrios en las alturas de pisos que cruzan las nubes, al ejecutivo de Wall Street, de grandes empresas o de bancos, con remuneraciones de más de 200 mil dólares al mes y los que sumaban el cobro de bonos que le elevaban la mensualidad a casi 2 millones. Todos sienten el rigor de la situación.

Las consecuencias ya se notan. Los latinos agarran cualquier "rebusque", piden ayuda o vuelven a sus países. Los antiguos ejecutivos dejan sus grandes "lofts" en Manhattan. Famosos comercios cierran sus puertas. Uno de ellos es el Rainbow Room, del piso 65 del Rockefeller Center, que supo tener a Frank Sinatra y Bob Dylan entre sus clientes, propiedad de la familia Cipriani, con negocios en Punta del Este.

En esta ciudad, el 50% de los cesados son licenciados universitarios, que salen a caminar todos los días con los avisos de empleos en el diario bajo el brazo. Barney`s, otrora el templo del lujo en Manhattan, ofrece rebajas del 75% desde antes de Navidad; Macy`s y Bloomingdale`s presenta ofertas del 50% y 60% anteriores a las vacaciones.

Según datos fieles, la ocupación hotelera de Nueva York, colmada siempre en las fiestas, se redujo un 15% en noviembre y diciembre. Según un representante de la Asociación de Hoteles, la merma se vio por la falta de nacionales y europeos.

A su vez en Broadway, donde la generalidad marcaba que las entradas había que reservarlas con meses y hasta un año de anticipación, hoy hay musicales y espectáculos de teatro que suspenden funciones entre semana y otros reducen el precio de las entradas hasta un 50%. Y están teniendo buen auge las famosas tiendas de venta de ropa usada, y los zapateros (los "remendones", como se decía en Sudamérica) trabajan hoy a hora completa.

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