Echo Park | En Echo Park, bastión latino de Los Angeles, cientos de personas acudieron ayer a votar con gorros y camisetas que decían "cambio" o con alguna pancarta de Barack Obama, cuando se esperaba el voto de unos nueve millones de electores de la primera minoría en Estados Unidos.
"Cambio", "Esperanza" y Obama se leían de chapas, estampados en camisetas o gorras de béisbol en un centro de votación enclavado entre Echo Park y Filipino Town, barrios del sureste de Los Angeles donde conviven sólo minorías étnicas y una mayoría de latinos.
Aunque representan solo el 9% del electorado estadounidense, varios sondeos han indicado que debido a su alta concentración numérica en estados clave, los hispanos -la primera minoría en Estados Unidos con 43 millones de personas- podrían tener la llave de la Casa Blanca.
"Mi voto siempre ha sido por el partido demócrata y esta vez no va a cambiar, pero además siento empatía con las ideas de Obama, creo que tiene buenas propuestas por el ambiente, la economía y está contra la guerra", dijo Jeremiah Díaz, de 32 años, quien se escapó unas horas de su trabajo en el laboratorio de Química y Biología de la Universidad de Los Angeles (UCLA).
Como Díaz la mayoría de los votantes nacidos en Estados Unidos de origen mexicano o guatemalteco no expresaron una esperanza particular en cuanto a los cambios que pueda ofrecer el candidato demócrata en materia migratoria.
Según el centro de investigación Pew, el 36% de los 37 millones de habitantes de California son hispanos, el segundo número de la comunidad más importante en Estados Unidos después de Nuevo México, con 45%. En Nevada y Colorado representan el 12% de la población y Florida el 14%.
Aunque el voto de la comunidad no es homogéneo, debido a sus raíces, varias encuestas han revelado que más de 55% de los hispanos apoya a Obama contra un 26% por McCain.
"Yo no sé cuál de los dos será mejor, eso se ve sólo cuando gobiernen", dijo Manuel Carranza, obrero de 61 años. afp