PHOENIX N AP
La ley promulgada en el estado de Arizona para controlar a los inmigrantes ilegales también genera temor en los hispanos que son ciudadanos de Estados Unidos, ya que temen ser objeto de discriminación y represión.
En teoría, Arodi Berrelleza no debería sentirse amenazado por la nueva ley que busca combatir con severidad la inmigración ilegal en Arizona. Es un ciudadano estadounidense, originario de Phoenix.
Pero el estudiante de 18 años dice que tiene miedo de ser arrestado de todas maneras, si la policía llega a verlo cuando pasea con varios amigos y familiares, algunos de los cuales son indocumentados.
"Si algunos policías los ven y les parece que son mexicanos, van a detenerme``, explicó Berrelleza. "¿Qué pasa si la gente es ciudadana estadounidense? Van a preguntarle si tiene documentos sólo por el color de su piel``.
Las preocupaciones de Berrellezza reflejan las que manifestaban innumerables hispanos en todo el estado, el sábado, un día después de que la gobernadora Jan Brewer promulgó una ley que ordena a la policía interrogar a la gente sobre su estado migratorio pidiéndole incluso los documentos que acrediten que se encuentra legalmente en el país.
El interrogatorio y la solicitud de documentos se podrían llevar a cabo tan sólo si una autoridad sospecha que alguien está ilegalmente en la nación.
La nueva ley, que entrará en efecto a finales de julio o principios de agosto, fue elogiada por muchos, incluido el alguacil del condado de Maricopa, Joe Arpaio, cuyas severas redadas contra los inmigrantes lo han convertido en un héroe de la comunidad que condena la migración ilegal. En cambio, es un villano para buena parte de los inmigrantes y sus defensores.
Arpaio dijo que la ley le confiere nueva autoridad para detener a indocumentados que no están acusados de cometer ningún otro delito.
"Ahora, si demostramos que ellos son ilegales, podemos arrestarlos y ponerlos en nuestras cárceles``, dijo Arpaio.
La ley actual en Arizona y en la mayoría de los estados no requiere que los policías pregunten el estado migratorio de las personas con quienes se topan. Incluso, muchos departamentos policiales prohíben a los agentes hacer preguntas sobre el tema, por temor a que los inmigrantes se nieguen a denunciar delitos o a cooperar en otras investigaciones.
Ahora, los departamentos policiales cuya forma de trabajar sea considerada laxa respecto de la inmigración ilegal podrían ser sujetos de demandas. La nueva medida endurece también las restricciones sobre la contratación de indocumentados como jornaleros, y castiga a quienes los transporten.
Arizona tiene unos 460.000 indocumentados y es el estado con el mayor número de cruces ilegales en la frontera.
Arpaio manifestó su deseo de que el "ejemplo`` de Arizona obligue al gobierno federal para emprender acciones que cierren por completo la frontera a los indocumentados.
Va contra 460 mil migrantes
El estado de Arizona tiene unos 460.000 extranjeros indocumentados y cuenta con el mayor número de cruces ilegales en la frontera. El agreste y desolado desierto sirve como la puerta de entrada de miles de inmigrantes, en su mayoría mexicanos y centroamericanos. Durante el fin de semana, hubo manifestaciones de los opositores a la ley. En México, el presidente Vicente Calderón condenó la aprobación de las normas.