Hillary cuenta los entretelones del escándalo de Clinton y Lewinsky

| La autobiografía de Hillary, llamada "Historia Viviente", y por la que cobró U$S 8 millones, saldrá a la venta el lunes

WASHINGTON | ANSA y EFE

La ex primera dama estadounidense Hillary Clinton reaccionó con lágrimas, rabia e incredulidad cuando se enteró de la "relación impropia" de su marido, Bill Clinton, con la pasante de la Casa Blanca Mónica Lewinsky.

Así lo confesó la propia Hillary en un libro autobiográfico, en el que relató la confesión de su marido sobre la relación sexual "breve y esporádica" con la becaria.

El libro, por el que la autora —ahora flamante senadora por Nueva York— va a cobrar 8 millones de dólares, tiene el morbo de recoger los primeros comentarios de Hillary sobre los sentimientos que se le agolparon cuando, en agosto de 1998 y tras siete meses de negación, su marido le confesó que el asunto de Monica Lewinsky era real.

"La decisión más difícil de mi vida fue la de continuar siendo la esposa de Bill", escribió Hillary Clinton en su libro Living History, anticipado por algunos medios norteamericanos.

CONFESION. La mañana del 15 de agosto de 1998, tras meses de negar las imputaciones y apenas horas antes de testimoniar ante un gran jurado, Clinton mantuvo una dramática conversación con Hillary en la alcoba que compartían.

"Me dijo que la situación era mucho más grave de lo que podía imaginar. Yo estaba convencida de que el asunto era un escándalo creado por sus adversarios políticos, pero él reconoció que había tenido contactos íntimos no apropiados. Me confesó lo que realmente había pasado y añadió que había sido una cosa breve y esporádica", relata Hillary en el libro.

"Yo no podía ni respirar. Comencé a llorar y a gritar. Me había mentido por meses. Estaba furiosa y mi rabia aumentaba a cada momento. El repetía ‘lo lamento, lo lamento, trataba de protegerte a tí y a Chelsea’", la hija de ambos.

Durante semanas, el matrimonio estuvo virtualmente disuelto, ya que Bill e Hillary prácticamente no se dirigían la palabra, narra el libro.

Los Clinton estaban de vacaciones y, para dar cierto aire de "normalidad" —las mentiras en torno a este escarceo sexual estuvieron a punto de costarle la presidencia— se fueron, juntos los tres, a Martha’s Vineyard, una pequeña isla en la costa de Massachusetts donde acostumbraban a pasar unos días en verano.

Hillary afirma que a esas alturas, "Buddy", el perro, era el único de la familia capaz de hacer compañía a Bill.

TRISTEZA. "Aquellos fueron días de profunda tristeza, decepción y enfado. Fundamentalmente, no hablaba con Bill y cuando lo hacía, era una bronca", escribe Hillary en esta obra en la que asegura que su marido dormía en el piso de abajo y ella en el de arriba.

No era para menos. La prolongada mentira del presidente había convertido a la poderosa Hillary en una mujer que parecía no controlar lo que pasaba en su casa. Eso, para el temperamento de la entonces primera dama, era demasiado.

"Pero finalmente entendí que aún amaba a mi marido, pese a que quería retorcerle el pescuezo", reconoció.

Supo darle la vuelta a la situación y, según afirma, su decisión de presentarse al Senado por Nueva York le permitió tender un puente de armonía con su marido que, al tiempo que infiel, era también el presidente de Estados Unidos, detalle que —aunque ella no lo dice— era clave para el futuro de su campaña electoral.

La campaña al Senado "nos permitió hablar de otras cosas que no fueran el futuro de nuestra relación", asegura Hillary, quien afirma que, tras muchas cabilaciones, decidió mantener su matrimonio porque, después de todo, "quería a Bill y todo lo que estaba haciendo como presidente".

Algunos piensan que Hillary puede aspirar a la presidencia de EE.UU. en 2008. ¿Estará Bill a su lado?

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