Hilda Molina, la médica cubana que desde hace 15 años solicitaba viajar a Argentina para reencontrarse con su familia, llegó esta mañana a Buenos Aires.
La científica, agradeció a "todos" los que la "ayudaron" al llegar al aeropuerto Internacional de Ezeiza, a unos 30 kilómetros de la capital argentina, vía Panamá, con un vuelo de Copa Airlines.
Familiares de la médica dijeron que ofrecerá una conferencia de prensa en la tarde de hoy, a las 16 horas, en la casa de su hijo Roberto Quiñones, en el barrio de El Palomar, según dijeron agencias locales.
El avión en que llegó la científica aterrizó a las 6.20 locales (9.20 GMT) en Ezeiza, donde el hijo de Molina, Roberto Quiñones, también médico, y los nietos de la mujer, de 13 y 8 años, la estaban esperando.
Molina, tras abrazar a su familia, dijo estar "agradecida a Dios y a todos los que me ayudaron para estar aquí".
La médica opositora, una de las más renombradas científicas del país, considerada en la década del 80 muy cercana a Fidel Castro, viajó a Buenos Aires tras 15 años de negativas oficiales para ello y sin "rencor" hacia el ex mandatario y su hermano y actual presidente, Raúl Castro.
Molina partió de Cuba a las 18 locales del sábado, con el deseo de "convertirse en abuela por un tiempo", según dijo a ANSA.
Pocos minutos antes de mostrar su pasaporte a las autoridades y pasar a los salones de espera de la terminal 3 del aeropuerto José Martí, Molina dijo ayer: "estoy loca por ver a mis nietos", a quienes no conoce personalmente, y "a mi hijo, que no veo hace 15 años".
"No haré política a partir de ahora porque no se hacerla", expresó el sábado y subrayó que a partir de su llegada a la capital argentina, "disfrutaré de mi familia".
Molina recibió un permiso de las autoridades de Cuba para ver a su hijo y nietos que residen en Argentina. Su madre, de 90 años de edad, viajó desde La Habana a Buenos Aires en mayo de 2008.
El sábado, consultada por la televisión argentina sobre si tenía rencor hacia las autoridades cubanas, respondió: "no, en absoluto".
El caso Molina ensombreció las relaciones diplomáticas entre Argentina y Cuba en los últimos años. El viernes la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, anunció que La Habana había dado el permiso de viaje a la científica.
La mujer también dijo el sábado que aspira a viajar regularmente entre ambos países. "Yo quiero poder entrar y salir", comentó.
(ANSA).