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¿Por qué hay tantos temblores en México?

El país está en la orilla de diversas placas tectónicas, las más importantes son las de Cocos y la de Norteamérica.

Placas de México. Foto: GDA/El Universal
Placas de México. Foto: GDA/El Universal

El terremoto de 7,2 de magnitud ocurrido ayer en México junto con todos los movimientos telúricos que se han registrado desde el 7 de setiembre del año pasado en ese país, han llevado a muchos a preguntarse ¿por qué tiembla tanto México?

México es un país que está en las orillas de diversas placas tectónicas, las más importantes son la placa de Cocos y la placa de Norteamérica que coliden o chocan en la parte sur del país, en las costas de Oaxaca y Chiapas.

“La República Mexicana está conformada por cinco placas tectónicas: una de las placas que constituyen al país es la placa Norteamericana que está en la parte continental de México y los países del norte; otra placa es la del Pacífico que es la que se está robando la península de Baja California porque el límite es, precisamente, en donde se está formando el Golfo de California, ese es el límite entre la placa Norteamericana y la del Pacífico y entonces esta conecta con todo el Cinturón de Fuego”, explicó el doctor Víctor Hugo Espíndola Castro, responsable de análisis del Servicio Sismológico Nacional de México. Y agregó: “Otra placa es la de la Rivera que es pequeña, es como del tamaño de la península Yucatán, y la cuarta placa es la de Cocos que es una placa grandecita, pero no es de las más grandes en el mundo, en cuestión de área tal vez sería, aproximadamente, como tres cuartas partes de lo que es la República de México, o quizás la mitad”. Finalmente está “un poquito más al sur, por el Golfo de Tehuantepec, lo que es la punta occidental de la placa del Caribe”, agregó.

La capa más superficial de la Tierra, denominada litósfera es una capa rígida compuesta por material que puede fracturarse al ejercer una fuerza sobre ella y forma un rompecabezas llamado placas tectónicas. Estos desplazamientos aleatorios de las placas se provocan debido a que el material caliente del interior de la Tierra sube a la superficie liberando calor interno, mientras que el material frío baja al interior. Este fenómeno provoca el movimiento de las placas que generan fuerzas de fricción que mantienen atoradas dos placas adyacentes, produciendo grandes esfuerzos en los materiales.

“Cuando nosotros hablamos de placas a mi me gusta tomar el ejemplo de esas esferas que están en las discotecas con espejitos, así debemos entender que es nuestro planeta: una semiesfera que está cubierta de placas, de muchos cuaditos que tienen distintos tamaños, unos son más grandes que otros; además hay que recordar que nuestro planeta en el fondo está en estado plasmático, algo similar al estado líquido, y entonces estas placas están flotando y obviamente llegan a tener movimiento”, explicó a El Universal Agustín Tagle Urrutia, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México.

Cuando dichos esfuerzos sobrepasan la resistencia de la roca, o cuando se vence la fuerza de fricción, se produce la ruptura violenta y la liberación repentina de la energía acumulada.

Tagle Urrutia afirmó que la tierra siempre está en movimiento . “Nosotros no lo percibimos porque son tan pequeños esos movimientos que nuestro cuerpo ya está acostumbrado, sin embargo, esos movimientos de la Tierra, más corrientes internas del mismo magma, hacen que se tenga movimiento de placas y vamos a tener zonas de choque como en Guerrero o Chiapas en donde una placa está metiéndose debajo de otra placa y esa fricción es lo que llega a generar los sismos”.

Entonces, la fricción que crea el choque entre ambas placas provoca que se genere mucha deformación y eventualmente dan origen a la sismicidad que se vive en el país. “Los sismos son de magnitudes muy pequeñas, pero son diarios; sin embargo, a pesar de estos pequeños sismos, la energía se sigue acumulando, de forma que en algún momento que haya un fallamiento rápido, una dislocación rápida, un movimiento repentino, se provocará un gran sismo”, dijo Espíndola.

La magnitud del sismo depende del área de fallamiento. El sismo que se originó en el Golfo de Tehuantepec fue intraplaca, y lo que han visto los expertos es que por lo menos en México no son tan usuales porque necesitan tiempo para almacenar energía.

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