El gigante Google y su empresa matriz Alphabet Inc. fueron demandados por varios editores de sitios web y aplicaciones móviles del Reino Unido por ostentar una posición de dominio absoluto sobre la publicidad de Internet y “obtener grandes ganancias para sí mismo”, señala la demanda colectiva.
Según los demandantes esto podría haber reducido los ingresos publicitarios hasta en un 40% para algunas empresas, según el bufete británico Humphries Kerstetter, uno de los representantes de los denunciantes. Se reclama a Google 13,5 billones de libras.
La demanda colectiva, presentada el 30 de noviembre ante el Tribunal de Apelaciones de Competencia -el órgano judicial británico que decide sobre casos de competencia o regulación económica-, afirma que Google obtuvo “superganancias” a expensas de cientos de miles de sitios web y aplicaciones móviles en el Reino Unido.
Según el medio británico The Telegraph, la acusación se presenta en nombre de 130.000 empresas que publican banners publicitarios en línea, que van desde periódicos y revistas hasta blogs de interés especial.
Google, por su parte, rechazó la demanda colectiva alegando que sus herramientas benefician a los sitios web y no lo contrario.
En un comunicado enviado por correo electrónico, el gigante tecnológico hizo sus descargos. “Google trabaja de forma constructiva con los editores de toda Europa: nuestras herramientas publicitarias, y las de nuestros numerosos competidores en el ámbito de la tecnología publicitaria ayudan a millones de sitios web y aplicaciones a financiar sus contenidos, y permiten a empresas de todos los tamaños llegar a nuevos clientes de forma eficaz”, señaló el portavoz de la empresa.
“Estos servicios se adaptan y evolucionan en colaboración con esos mismos editores. Esta demanda es especulativa y oportunista”, agregó.
Con el respaldo de los bufetes Geradin Partners y Humphries Kersetter, Claudio Pollack, exdirector del organismo regulador británico de medios de comunicación Ofcom, actúa como representante de la masa que cubrirá a todos los editores en el Reino Unido, salvo que decidan no participar. En un comunicado sobre la demanda, Pollack aseveró: “El mercado de la publicidad en línea es sofisticado, técnico y altamente automatizado. Desafortunadamente, ahora está claramente establecido que este mercado se ha desarrollado de una manera en la que sirve principalmente a Google”.
Esta demanda en el Reino Unido se lleva a cabo en paralelo a un reclamo similar de varios miles de millones de euros en los Países Bajos, que se espera que se presente a principios del próximo año, adelantó The Telegraph en noviembre.
Poderoso antecedente
La Comisión Europea ya ha presentado tres sanciones a Google relacionadas con su posición dominante, ya sea en el mercado de aplicaciones e incluso en negocio publicitario, como es el caso de la reciente demanda británica.
La primera sanción a la empresa fue de 2.400 millones de euros en 2017 por su servicio Google Shopping, en el entendido de que el gigante beneficiaba en sus resultados de búsqueda a su propio servicio de comparación de precios en detrimento de sus competidores.
La siguiente multa de la Comisión Europea fue en 2018, por 4.340 millones de euros, por priorizar sus propias apps en las plataformas Android.
La tercera, de 1.490 millones de euros, fue aplicada en 2019 por un presunto abuso de su dominio en el negocio de anuncios publicitarios.