NUEVA YORK | AP y REUTERS
Estados Unidos y Gran Bretaña cedieron en su empeño de someter hoy a votación del Consejo de Seguridad una nueva resolución sobre Irak, una vez que el presidente de Francia, Jacques Chirac, declaró públicamente que vetaría la propuesta y el canciller ruso, Igor Ivanov, anunció que también haría uso de su derecho de veto.
Pese a febriles consultas y contactos diplomáticos, los países que procuran dar un ultimátum a Saddam Hussein no parecían ayer haber alcanzado los nueve votos necesarios para aprobar la resolución.
El proyecto patrocinado por Estados Unidos, Gran Bretaña y España establece la fecha del 17 de marzo para que Irak se desarme por completo, o en caso contrario enfrentaría un ataque militar.
El presidente estadounidense George W. Bush realizó llamadas telefónicas urgentes a líderes mundiales, tratando de salvar su proyecto de resolución, pero los países menos comprometidos —México, Chile, Pakistán, Angola, Camerún y Guinea—no parecían dispuestos a aceptar una fecha tan próxima como ultimátum y pretendían conceder más tiempo a la labor de los inspectores de desarme.
Al mismo tiempo, el primer ministro británico Tony Blair luchaba ayer contra una creciente revuelta en el seno de su partido laborista, luego que una ministra de su gabinete, Clare Short, amenazó con renunciar y calificó su política de "temeraria".
Al término de la jornada, el representante de EE.UU. en la ONU, John Negroponte, anunció que el proyecto de resolución no sería sometido hoy ante el Consejo de Seguridad, sino "algún día en el correr de esta semana".
FIRMEZA GALA. Los países partidarios de una acción militar contra Irak están enfrentando una creciente y firme resistencia, no sólo a nivel popular sino en las altas esferas de la política. El tiempo parece jugar en contra de la guerra.
Por primera vez, el presidente francés confirmó que Francia utilizará su veto en el Consejo de Seguridad para bloquear la resolución patrocinada por EE.UU., Gran Bretaña y España que autorizaría en los hechos la guerra contra Irak.
"Sucede lo que suceda, Francia votará no", dijo Chirac en una entrevista conjunta con los canales de televisión TF1 y France 2.
"Podría haber, efectivamente, una mayoría de nueve votos o más para una nueva resolución, una que autorizaría la guerra", dijo.
"Si ese es el caso, Francia entonces votará ‘no’. Francia votará ‘no’ porque hoy considera que no hay razón para desatar una guerra para alcanzar el objetivo que nos hemos impuesto, que es el desarme de Irak", explicó el mandatario francés.
Chirac aseguró también que una guerra contra Irak romperá la coalición antiterrorista y ayudará a los que buscan un choque de civilizaciones y religiones.
"La guerra sólo puede conducir al desarrollo del terrorismo", dijo. En el caso de una acción militar contra Irak, agregó, "los primeros victoriosos serán aquéllos que quieren un choque de civilizaciones, culturas y religiones".
Chirac dijo que estaba listo para ir hasta el límite de su confrontación diplomática con el presidente Bush, para evitar que la ONU respalde un ataque a Irak.
RUSIA CONTRARIA. Horas antes, en la mañana, Rusia también anunció que votaría contra el proyecto de resolución sobre Irak, dejando a un lado las vacilaciones que había exhibido en las últimas semanas.
El ministro de Exteriores ruso, Igor Ivanov, expresó la total oposición del Kremlin a una eventual acción militar contra Irak, que "degenerará en una carnicería".
El anuncio ruso se produjo horas después de sendas conversaciones telefónicas mantenidas por el presidente Vladimir Putin con Chirac, y el canciller federal alemán, Gerhard Schroeder, también opuesto a la guerra.
RENUNCIAS. En los nerviosos pasillos de la ONU, se celebró ayer una sesión a puertas cerradas del Consejo de Seguridad en busca de modificar los términos de la propuesta de EE.UU., Gran Bretaña y España, que ya se vio condenada al fracaso.
Inclusive antes que Chirac hablara, las posibilidades de conseguir que se llegara a una votación hoy martes, como tenía planeado originalmente Estados Unidos, eran ínfimas, ya que Washington y sus aliados todavía estaban lejos de conseguir los nueve votos necesarios.
Entre los seis miembros no permanentes, y aún indecisos, surgió la posibilidad de avanzar una propuesta para conceder quizás un par de semanas al desarme iraquí.
De la mano de los tres países africanos, entre ellos Guinea, que preside en marzo el Consejo de Seguridad, la propuesta se incorporaría como una enmienda al proyecto de resolución estadounidense.
En Washington, mientras tanto, se informó que un diplomático estadounidense renunció en protesta contra los planes del presidente Bush, convirtiéndose en la segunda persona en tomar una medida de ese tipo en menos de un mes en el cuerpo diplomático norteamericano.
John H. Brown, quien se sumó al cuerpo diplomático estadounidense en 1981 y cumplió tareas en Londres, Praga, Cracovia, Kiev, Belgrado y Moscú, dijo en una carta al secretario de Estado Colin Powell: "Yo no puedo apoyar, en buena conciencia, los planes de guerra del presidente Bush contra Irak".
En la carta de renuncia, Brown dijo coincidir con John Brady Kiesling, diplomático de la embajada estadounidense en Atenas que renunció en febrero, por idénticas razones.
Escenario de la votación
El Consejo de Seguridad de la ONU, llamado a pronunciarse esta semana sobre un proyecto de resolución presentado por Estados Unidos, Gran Bretaña y España que abriría la puerta a una guerra en Irak, dispone de un procedimiento de votación pública a mano alzada.
Cada miembro del Consejo tiene un voto. Las decisiones son aprobadas por el voto "a favor" de al menos nueve de los quince miembros del organismo.
Durante la votación, el presidente en ejercicio del Consejo (en este caso, Guinea) pregunta al principio quién esta a favor del texto, luego quién está en contra y finalmente quién se abstiene.
Si un miembro permanente (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña) se opone a una decisión, puede votar en contra, lo que equivale a vetarla. Si un miembro permanente no apoya una decisión pero no desea bloquearla con su veto, puede abstenerse.
Hay dos escenarios en el caso del proyecto de resolución sobre Irak:
Primera hipótesis:
3 Llamado para saber quién vota a favor: nueve países levantan la mano. El proyecto está en vías de aprobarse.
3 Llamado para saber quién vota en contra: al menos un país con derecho a veto levanta la mano. El proyecto es rechazado. Si ningún país con derecho a veto levanta la mano, la resolución es aprobada.
3 Llamado para saber quién se abstiene.
Segunda hipótesis:
3 Llamado para saber quién vota a favor: menos de nueve países levantan la mano. El proyecto no cuenta con una mayoría para ser aprobado.
3 Llamado para saber quién vota en contra: los representantes de los miembros permanentes, sabiendo que el texto es rechazado, pueden limitarse a esperar el llamado a las abstenciones. AFP