Los técnicos que trabajan para contener la pérdida que se vuelca al Pacífico, después de fracasar en el cierre de la grieta con cemento, utilizaron una mezcla de 8 kilos de con 60 kilos de aserrín y tres bolsas de papel de diario desmenuzado para tratar de impedir la salida de agua contaminada.
La extraña "receta", a base de polímeros que pueden contener hasta 50 veces la propia masa, tampoco pudo tapar la grieta de 20 centímetros.
La empresa Telco, que administra la planta, dijo por la noche que dijo que pensaba recurrir a colorantes para ubicar la causa de la pérdida de agua que emite radiaciones en el aire de más de 1.000 milisievert por hora, un nivel altamente peligroso.
Por su parte, el gobierno japonés estimó que pasarán varios meses antes que la central nuclear de Fukushima, dañada por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo pasado, deje de emitir fuertes concentraciones de radioactividad.
El jefe del Gabinete, Yukio Edano, dijo en conferencia de prensa que si se aplican métodos considerados normales" puede suceder "algo muy similar".
El gobierno y la empresa Tepco, administradora de la planta, "están analizando múltiples opciones para detener la crisis nuclear", reiteró.
Edano dijo que el Ejecutivo reforzará la asistencia a la gente que habita las áreas devastadas por el terremoto y el tsunami.
El jefe de Gabinete agregó que si es necesario se revisará la zona de evacuación -20 kilómetros alrededor de la central más otros 10 de respeto- al finalizar los análisis y la elaboración de los últimos datos recogidos.
Edano dijo que las autoridades sanitarias analizaron las funciones de la glándula tiroides de unos 900 recién nacidos y niños que viven cerca de la central nuclear y que en ningún caso encontraron "alteraciones" debidas a las radiaciones.
En la central, la temperatura en los reactores 1, 2 y 3 son estables, según la Agencia Nipona se Seguridad Nuclear (NISA), que anunció la conexión a la electricidad externa en lugar de los generadores diesel, para dar así una fuente regular de energía a las bombas de enfriamiento y para la iluminación.
Por otra parte, los cadáveres de dos operarios de la central nuclear de Fukushima, desaparecidos el día del terremoto y tsunami, fueron hallados en el lugar, dijo hoy la empresa Tepco, que administra la planta.
La Tepco dijo hoy en conferencia de prensa que ambos operarios, de 24 y 21 años de edad, murieron a causa de heridas múltiples asociadas a señales de asfixia.
Los análisis efectuados por los médicos forenses dicen que la muerte parece haberse producido algo más de una hora después del terremoto -registrado a las 14.46- al que siguió un fuerte tsunami.
Los cadáveres fueron encontrados el miércoles pasado y luego fueron limpiados y descontaminados, dado que la planta sigue emitiendo fuertes dosis de radiaciones.
En tanto, como ocurre a diario, decenas de manifestantes se concentraron en Tokio frente a la sede de la Tepco, para protestar contra la actitud de la empresa durante la crisis.
Los manifestantes corearon "No al nuclear, más corazones; No al nuclear, más vidas".
Por otra parte, la Cruz Roja japonesa y la Central Community Chest of Japan recogieron hasta ahora la cifra record de 115,4 mil millones de yen (mil millones de euros).
Una investigación de la Universidad de Tokio analizó los datos del tsunami y concluyó que en el distrito Taro de la ciudad de Miyako (prefectura de Iwate), la ola anómala tuvo una altura récord de 37,9 metros.
En tanto, los 25.000 militares japoneses y estadounidenses cerraron la campaña de tres días de búsquedas intensas en la zona noreste de Japón, hallando 78 cadáveres. Por lo tanto, el reporte oficial de víctimas es ahora de 12.087 muertos y 15.552 desaparecidos.(ANSA).