Irlanda - El equipo de Europa conquistó hoy la Copa Ryder de golf, disputada en el K-Club de Straffan, en Irlanda, al derrotar luego de tres jornadas de match-play al conjunto de Estados Unidos (18,5 a 9,5), por tercera vez consecutiva.
El triunfo consolidado hoy representa la primera vez que Europa hilvana tres victorias seguidas y representa uno de los peores momentos para el golf de Estados Unidos en los 79 años de historia del más famoso duelo bilateral del deporte.
Hoy, el duelo quedó definido con la victoria del sueco Henrik Stenson sobre el estadounidense JJ Taylor, 4 y 3.
Minutos más tarde, el choque llegó a su fin con el triunfo de norirlandés Darren Clarke (quien perdió a su esposa, víctima de cancer, hace apenas un mes) sobre Zach Johnson, en medio un clima de marcada emoción.
Los jugadores europeos salieron al ´green´ con la ventaja acumulada de 10-6, y precisaban así de cuatro puntos en los 12 singles restantes para retener la Copa y 4,5 puntos para terminar como vencedores.
"No me alcanzan las palabras para hablar de mi equipo. Han jugado de una forma fantástica. Estuve tenso en algunos momentos, pero cuando miraba el tablero me sentía más y más cómodo", dijo el capitán del equipo europeo, Ian Woosnam, después de sellada la victoria.
"Ahora puedo dejarlo todo en manos de (Nick) Faldo y tratar de conseguir la cuarta victoria consecutiva", agregó.
Por su parte, el sueco Stenson, autor del punto que decidió el choque, reconoció que no había percibido "que ese golpe fue el más importante. Estoy encantado de haber ganado mi partido. Los muchachos jugaron maravillosamente", dijo.
Stenson apuntó que será difícil para él olvidarse de este fin de semana. "Haber sido parte de todo esto es casi irreal, porque fue mi primera Copa Ryder, en Irlanda, en Europa...", comentó.
El norirlandés Clarke, que venció el último single, acotó que recordaba a todo instante a su esposa recientemente fallecida, pero que logró mantener las emociones bajo control.
"El público irlandés mostró cuánto se interesó en mí y en Heather, mi esposa. Yo apenas estaba tratando de mantener mis emociones bajo control", señaló.
Con el ´talismán´ Colin Montgomerie y el inmaculado Paul Casey encabezando la serie, las esperanzas de los golfistas estadounidenses se hundieron sin remedio.
El único tropiezo europeo, sorpresivamente, llegó con Sergio García, quien cayó por cuatro puntos ante el estadounidente Stewart Cink. En los dos primeros días de competiciones el joven golfista español había tenido un desempeño estelar y fue decisivo en la campaña del equipo europeo.
En el equipo estadounidense, en tanto, la figura más destacada -como era de esperarse- fue Tiger Woods, quien ofreció una muestra más de su supremo talento para el golf.
Woods jugó la Copa Ryder mostrando la notable capacidad que lo convirtió en el mejor del mundo en la actualidad, aunque sus prodigiosos golpes no alcanzaron para contener la regularidad de Montgomerie y el inglés Paul Casey, además de García.
AFP