Estudiarán ingreso de Ucrania, Georgia y Moldavia a la Unión Europea

Presidente de Ucrania,  Volodimir Zelenski,. Foto: AFP

TRAS LA INVASIÓN RUSA

Los países bálticos Letonia y Lituania buscan reforzar su alianza con Estados Unidos ante la amenaza rusa.

Los países de la Unión Europea (UE) acordaron ayer lunes dar inicio al largo proceso de examen de las solicitudes de adhesión de Ucrania, Georgia y Moldavia, anunció la presidencia francesa del Consejo de la UE.

Con ese acuerdo, los países miembros invitarán ahora a la Comisión Europea a presentar un dictamen sobre cada una de las solicitudes presentadas por esos tres países, para decidir la concesión del estatus de países candidatos.

De esa forma, la Comisión Europea deberá expedirse sobre cada demanda por separado, en el primer paso de un largo y complejo proceso que en su capítulo final requiere el voto unánime de los 27 estados miembros del bloque.

Ucrania, que enfrenta una invasión por parte de Rusia, solicitó su adhesión inmediata, mediante lo que denominó un “procedimiento especial”, aunque tal mecanismo no está previsto en las normas de la UE.

El proceso de adhesión de un país a la UE requiere la negociación de un muy detallado plan de reformas que normalmente toma varios años.

En la actualidad, son formalmente países reconocidos como candidatos a la adhesión Albania, Macedonia del Norte, Montenegro, Serbia y Turquía.

En el caso de Turquía, las negociaciones se arrastran desde hace más de dos décadas aunque están virtualmente paralizadas desde 2016. El último país a sumarse a la UE fue Croacia, en 2013, aunque las negociaciones se iniciaron ocho años antes, en 2005, y los últimos capítulos se sellaron en 2011.

Para expedir un dictamen, la Comisión Europea no tiene un plazo definido. En el caso de la adhesión de Rumania, que se completó en 2007, entre el pedido de adhesión y el dictamen de la Comisión transcurrieron dos años.

Bálticos.

En tanto, los países bálticos buscan reforzar su alianza con Estados Unidos para acabar con la dependencia energética de Rusia, un desafío casi tan importante como la defensa del flanco este de la OTAN, según evidenció la visita ayer lunes del secretario de Estados, Antony Blinken, a Letonia y Lituania.

Estados Unidos debe aportar “más ayuda” para romper la dependencia energética de la región de los suministros rusos, apuntó el ministro de Asuntos Exteriores letón, Edgard Rinkevics, en una comparecencia con Blinken.

En materia de Defensa, Riga aspira a un despliegue permanente de las tropas de la Alianza en su territorio, añadió.

Estados Unidos “podría desempeñar un papel fundamental” para una reducción drástica de esa dependencia, afirmó Rinkevics.

El jefe de la diplomacia letona aludió a los informes según cuales Estados Unidos estaba listo para enviar gas natural licuado (GNL) a los países europeos si Rusia cortara el suministro de gas a Europa o si se prohíben las importaciones de su gas y petróleo por la invasión de Ucrania.

Ambos titulares de Exteriores abordaron el estacionamiento de tropas aliadas de forma permanente en los países bálticos, pero no se ha adoptado ninguna decisión. Según Rinkevics, el tema podría ser debatido en la cumbre de la OTAN en Madrid del próximo verano.

Blinken insistió al respecto, como había hecho en su escala anterior, en Lituania, que la OTAN ha aumentado significativamente las fuerzas en la región. Repitió, como asimismo hizo el sábado en Polonia, que su país ha destinado una partida de 1.000 millones de dólares en ayuda militar y que el presidente Joe Biden planea un paquete de hasta 10.000 millones de dólares adicionales de apoyo humanitario.

El secretario de Estado ratificó asimismo que ni Estados Unidos ni la OTAN apoyarán una zona de exclusión aérea sobre Ucrania, ya que esto implicaría convertir a la Alianza en parte del conflicto. Elogió, una vez más, la decisión de Letonia de suministrar equipamientos militares a Ucrania y calificó a los países bálticos de “muro democrático contra la marea de autocracia” rusa. (AFP, EFE)

El bloque europeo aprueba ayuda humanitaria de 100 millones de euros

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, anunció ayer lunes la entrega de cerca de 100 millones de euros en “ayuda humanitaria inmediata” para Ucrania y Moldavia en forma de comida, agua, material médico y material para dar cobijo a los refugiados.

Se trata de aumentar las capacidades para hacer frente a los movimientos de refugiados en Ucrania y también en Moldavia, que “se siente amenazado” con la invasión rusa y que “necesita apoyo económico y político”, explicó Borrell en Montpellier (sur de Francia) al término de una reunión de ministros europeos de Desarrollo.

Borrell indicó que la UE está trabajando en otro paquete de 500 millones de euros, del que ya había hablado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para Ucrania.

En Montpellier también estuvo representado el Banco Europeo de Inversiones (BEI), que ha decidido reorientar 700 millones de euros para reforzar la liquidez de la economía ucraniana.

Borrell hizo hincapié en el “enorme problema humanitario” causado por la invasión rusa, que provocando un número creciente de muertos y una “destrucción sistemática de las infraestructuras civiles”. Una de las consecuencias de la guerra son los alrededor de 1,7 millones de refugiados que ya han salido de Ucrania, según el jefe de la diplomacia europea, que dijo temer que la cifra pueda llegar a 5 millones, una situación que no se había vivido desde la Segunda Guerra Mundial. Según sus cálculos, hasta 18 millones de personas dentro de Ucrania (un país de 44 millones) se podrían ver afectados por la guerra.

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