El veterano activista de los derechos civiles en Estados Unidos, el reverendo Jesse Jackson, murió este martes a los 84 años, afirmó su familia en un comunicado.
Compañero de Martin Luther King en los años 1960, este pastor bautista y talentoso orador hizo retroceder a lo largo de su vida las barreras que limitaban el espacio político abierto a los afroestadounidenses.
"Su inquebrantable fe en la justicia, la igualdad y el amor inspiró a millones de personas, y les pedimos que honren su memoria continuando la lucha por los valores por los que vivió", declaró su familia.
"Incansable agente de cambio, elevó la voz de quienes no la tenían, desde sus campañas presidenciales en la década de 1980 hasta la movilización de millones de personas para animarles a registrarse para votar, dejando una huella imborrable en la historia", precisa.
La enfermedad
Jackson reveló que padecía Parkinson en 2017. Fue tratado como paciente ambulatorio en Northwestern Medicine en Chicago durante al menos dos años antes de compartir el diagnóstico con el público.
La icónica figura del movimiento en favor de los derechos civiles en Estados Unidos, dejó oficialmente en 2023 su organización Rainbow PUSH Coalition, que fundó en 1971 en defensa de esos derechos y de la justicia internacional.
Su vida tras la muerte de Martin Luther King
Jackson fundó Operation PUSH en 1971, tres años después del asesinato de su compañero de activismo Martin Luther King en Memphis, que él presenció.
En 1996, su organización pasó a llamarse Rainbow PUSH Coalition tras fusionarse con The National Rainbow Coalition. El grupo tiene como misión proteger, defender y ganar derechos civiles y se define como una organización multirracial, multitemática, progresiva e internacional, que busca el cambio social.
Jackson, nacido en Greenville (Carolina del Sur) de una madre soltera, en noviembre de 2017 anunció su enfermedad, y reconoció ya que veía cada vez más difícil completar sus actividades cotidianas, que se habían convertido en un "reto".
Jackson fue hospitalizado en noviembre para recibir tratamiento por una enfermedad neurodegenerativa rara y particularmente grave, la parálisis supranuclear progresiva (PSP), según Rainbow PUSH Coalition.
AFP y EFE