La Casa Blanca cumplió ayer sábado la promesa de Donald Trump de negar a los medios comunicación CNN, MS NOW y Politico el acceso a la residencia presidencial como castigo por difundir lo que él considera “noticias falsas”.
Los tres medios denunciaron la prohibición como una violación de la Constitución de Estados Unidos y prometieron seguir informando sobre el gobierno estadounidense. Se espera que los medios lleven la prohibición ante los tribunales para recuperar el acceso a la residencia presidencial. “La Casa Blanca pertenece al pueblo estadounidense y las decisiones que se toman dentro se financian con nuestros impuestos”, dijo MS NOW, antes MSNBC, en X. “Tenemos un derecho, amparado por la Constitución de Estados Unidos, a hacer nuestro trabajo periodístico sin trabas ni interferencias por parte del gobierno, y esta prohibición es un ataque ilegal contra este derecho fundamental”, dijo la CNN.
Al ser consultada, la Casa Blanca remitió las declaraciones de Trump del viernes, en las que anunció las prohibiciones. El republicano de 80 años -que desde hace tiempo mantiene una relación incendiaria con los medios tradicionales- advirtió que otros medios podrían correr la misma suerte, sin precisar cuáles.
“Me enorgullece anunciar que, con efecto inmediato, estoy prohibiendo a Fake News CNN, MSNOW... y Politico... el acceso a la Casa Blanca como resultado de su constante ‘cobertura’ de NOTICIAS FALSAS”, dijo Trump en su plataforma Truth Social.
El republicano añadió que “los medios de comunicación no deberían poder escribir o informar constantemente FICCIONES y MENTIRAS cuando cubren al Presidente de los Estados Unidos”.
La corresponsal de la Casa Blanca de MS NOW, Akayla Gardner, describió cómo su credencial de acceso no funcionó cuando intentó entrar ayer a la residencia presidencial. “Había una luz roja parpadeando y entonces el agente me pidió que le entregara mi acreditación”, relató la periodista. Betsy Klein, de CNN, explicó que “había un grupo de cámaras esperando” su llegada en la puerta de acceso al recinto de la Casa Blanca.
Cheyenne Haslett, de Politico, tampoco pudo entrar y el Servicio Secreto le confiscó su acreditación, dijo el redactor jefe Jonathan Greenberger.
Trump ha presentado múltiples demandas por difamación contra medios de comunicación, atacado a la prensa en Truth Social y agredido verbalmente a varios reporteros -sobre todo mujeres-entre ellas la presentadora Kaitlan Collins de CNN.
“El acceso de prensa no es un privilegio para los periodistas. Es un derecho para garantizar que el pueblo estadounidense pueda estar informado de manera independiente”, dijó el grupo de defensa Reporteros sin Fronteras, que prometió emprender acciones legales en respuesta.
Reacciones
Otras reacciones al anuncio y a su ejecución no se hicieron esperar y la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) denunció el veto por considerarlo una “prohibición a la prensa libre” y recordó que la Constitución estadounidense protege la libertad de prensa frente a intromisión del Gobierno. La Primera Enmienda protege la libertad de expresión y de prensa.
El director ejecutivo del Instituto Knight para la Primera Enmienda de la Universidad de Columbia, Jameel Jaffer, advirtió que la enmienda “prohíbe al presidente castigar a periodistas porque no le agrada su cobertura informativa”. Jaffer alerta de que “si el Trump pretende expulsar a estas organizaciones de noticias del grupo de prensa en la Casa Blanca, su medida sería doblemente inconstitucional.
Con información de EFE y AFP