Estados Unidos afirmó ayer domingo que destruyó el cuartel general de los Guardianes de la Revolución en Irán, mientras Francia, Reino Unido y Alemania, que forman el denominado bloque E3, advirtieron que están dispuestos a tomar medidas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones, para defender sus intereses y los de sus aliados en Oriente Medio, cuestión en la que colaborarán con Estados Unidos.
Por lo pronto, el primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que aceptó que Estados Unidos utilice bases del Reino Unido para lanzar ataques “defensivos” destinados a destruir misiles iraníes y lanzaderas de misiles, aunque el dirigente laborista precisó, en un video publicado en las redes sociales, que su país no participará en ataques ofensivos. No obstante, anunció una participación más activa del Reino Unido en la guerra contra Irán, y aseguró que cazas británicos “han interceptado con éxito bombardeos iraníes”.
Sostuvo que los países del golfo Pérsico -“nuestros socios”, los llamó- han solicitado del Reino Unido “hacer más para defenderlos”, y a eso responde esa mayor implicación.
“Esos misiles que Irán está disparando por toda la región matan a civiles inocentes, ponen en peligro a los británicos y agreden a países sin relación con este conflicto”, razonó Starmer. Esta mayor implicación en la guerra -aunque Starmer no utilizó la palabra- es “acorde con la legalidad internacional”, subrayó, y publicó a continuación un argumentario para sostener esa afirmación, en el que sostiene que se basa en el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas.
De su lado, los estados del golfo Pérsico también prometieron defenderse de los ataques iraníes, incluso “responder a la agresión” si fuera necesario, después de una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) ayer domingo para formular una respuesta unificada.
Los ministros de Exteriores de los seis estados del CCG -Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Arabia Saudita, Omán, Catar y Kuwait, los cuales han denunciado haber sufrido ataques iraníes- “examinaron los cuantiosos daños resultantes de los traicioneros ataques iraníes” y debatieron los pasos para restablecer la estabilidad en la región.
Los países “adoptarán todas las medidas necesarias para defender su seguridad y estabilidad y para proteger sus territorios, ciudadanos y residentes, incluida la opción de responder a la agresión”, se lee en un comunicado difundido tras la reunión. En el texto también pidieron la “inmediata cesación de estos ataques” y añadieron que la estabilidad de la “región del Golfo no es solo una cuestión regional, sino un pilar fundamental de la estabilidad económica mundial”.
Contrarrestar las amenazas
La OTAN hizo saber que está ajustando sus fuerzas en Europa para contrarrestar posibles amenazas de “misiles balísticos” o drones que pudieran venir de Oriente Medio. La jefa de la diplomacia de la UE advirtió que Oriente Medio “tiene mucho que perder” en caso de una guerra prolongada e instó a Irán a abstenerse de lanzar ataques indiscriminados en represalia. Luego de la muerte del líder supremo Jamenei, a quien Trump definió como “una de las personas más malvadas de la historia”, Irán queda ahora en manos de un triunvirato compuesto por el presidente Pezeshkian.
Irán comenzó a lanzar misiles y drones contra objetivos en todo el Golfo, donde Estados Unidos mantiene varias bases militares, luego de que Washington e Israel iniciaran una gran campaña contra la república islámica que causó la muerte de su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
En este contexto, el presidente Trump dijo que prevé que las operaciones militares se extiendan durante cuatro semanas, después del inicio de la ofensiva el sábado.
“Calculamos que serán unas cuatro semanas” de ataques, declaró Trump al periódico británico Daily Mail. Después prometió vengar las muertes de los militares estadounidenses caídos.
Misil iraní
Varias personas resultaron heridas ayer domingo tras caer un misil en una carretera en el área de Jerusalén, donde la Policía reportó impactos de fragmentos caídos en la zona. Las cifras de heridos varían de acuerdo a diferentes servicios de emergencias, pero podrían ser siete personas. El proyectil cayó en una carretera de salida de Jerusalén, donde las imágenes ofrecidas por los servicios de emergencias muestran un gran cráter en la vía con un vehículo dañado al lado. “Agentes de policía y expertos en desactivación de bombas se dirigen al lugar de los hechos para realizar exploraciones y neutralizar cualquier amenaza potencial”, informó a su vez la Policía israelí.
Fruto de una andanada previa, un misil impactó contra una zona comercial en Tel Aviv, en la que los bomberos se encuentran llevando a cabo trabajos de búsqueda, según un comunicado. Desde allí, “un herido fue evacuado de la escena en condición leve y transferida por el personal médico”.
Un total de nueve personas han muerto ayer tras el impacto de un misil iraní en la localidad de Beit Semesh, situada a unos 30 kilómetros de Jerusalén. Al menos cuatro de ellas fallecieron en el refugio de una sinagoga, que resultó semidestruido por el proyectil. Otras 45 personas resultaron heridas en el impacto del misil. Más de 200 personas han muerto en Irán por los ataques de Israel y EE.UU., según Irán.
Explosiones en base británica
Varias explosiones se han registrado al filo de la medianoche de ayer en la base de Akrotiri, que el ejército británico tiene en Limassol (Chipre), sin que se tenga constancia hasta el momento de víctimas, según recogen varios medios británicos.
Aunque se desconoce si se trata de un ataque iraní, estas explosiones se producen apenas una hora después de que el primer ministro Keir Starmer anunciara una participación más activa de su país en los ataques contra Irán, y concretamente el permiso que ha dado a la aviación estadounidense para utilizar algunas de las bases británicas. El periódico chipriota Cyprus Mail recoge por su parte que las bases británicas en la isla (donde hay aproximadamente 3.000 soldados) han sido declaradas en estado de “amenaza de seguridad”, y se ha ordenado a todo su personal retirarse a sus hogares “alejados de las ventanas y poniéndose a cubierto tras mobiliario sólido”.
La base de Akrotiri sirve a la fuerza aérea británica (RAF) “y sus instalaciones de comunicación son un importante elemento del despliegue británico a lo largo del mundo”, según la página oficial de las RAF. Durante dos días, el Reino Unido ha tratado de mantener la equidistancia para con los ataques de EEUU e Israel contra Irán, sin aplaudirlos ni condenarlos, y subrayando además que el Reino Unido no tomó parte en ellos, pero en la noche del domingo Starmer anunció un cambio de postura. EFE
Con información de EFE y AFP