EFE
El incendio forestal que desde hace una semana devasta los montes de la isla española de Tenerife, en el archipiélago canario, vivió su primera noche tranquila, con un único foco que avanza, el de Mal Abrigo, Güímar, al sur de la isla, donde este martes se concentrarán brigadas especializadas.
La superficie quemada alcanzó las 14.624 hectáreas y un perímetro de 88 kilómetros. Por primera vez, se pudo trabajar sin sobresaltos y según lo planificado durante la noche este lunes, según el consejero canario de Política Territorial, Manuel Miranda.
Esta situación va a permitir evaluar el inicio de una desescalada para que vuelvan a sus viviendas las personas desalojadas, para lo que la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha convocado una reunión con los alcaldes de los municipios afectados, los directivos de la extinción y la empresa eléctrica Endesa.
Esto se debe a que hay una afectación de las líneas de baja tensión de las zonas evacuadas y los vecinos que regresen se encontrarán con un corte de luz, una información de la que deben disponer los alcaldes antes de tomar una decisión.
Manuel Miranda destacó que, tras siete días de incendio, no se registraron víctimas ni daños en infraestructuras, pero avisó que "esto no ha terminado y aún quedan días de trabajo y de esfuerzo".
La lucha contra las llamas se centra este martes en dos objetivos: la zona de Mal Abrigo, donde se intentará contener el fuego y que no traspase la vertiente sur; y Tacoronte, al norte de la isla, donde sigue habiendo puntos calientes.
Federico Grillo, director de Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, aseguró que "esto va ya llegando a su fin, en líneas de ser controlado", aunque la vertiente de Güímar presenta cierto riesgo, con laderas "tremendas" y material rodante, por lo que hay que "afinar" muy bien la estrategia.
Grillo explicó que este incendio fue "muy complicado, porque se mueve de un lado a otro". "Dentro de los que he visto, es de los más complejos por sus movimientos", declaró.
Debido al fuego, continúan cerrados los accesos al Parque Nacional del Teide pero un dispositivo de la Guardia Civil identificará en el acceso por Boca Tauce a las personas autorizadas del observatorio de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y del colectivo de apicultores, que deberán identificarse a la entrada y a la salida.
Este martes trabajan 18 medios aéreos y dos de coordinación, además de 610 efectivos por tierra.
Un total de 1.540 personas han podido regresar a sus viviendas y otras 896, con 292 animales, continúan en refugios habilitados, informó la jefa de Protección Civil, Montserrat Román, quien recordó que continúan los valores altos de contaminación del aire, sobre todo en Los Realejos y Arafo, por lo que se sigue recomendando a la población que tome medidas de autoprotección.