España cierra una etapa: murió líder del “tejerazo”

Tejero tenía 93 años; en 1981 intentó un golpe de Estado.

Muere el teniente coronel Tejero, el protagonista del intento de golpe de 1981 en España.
Muere el teniente coronel Tejero, el protagonista del intento de golpe de 1981 en España.
Foto: EFE

El exteniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, que protagonizó la intentona de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 en España, falleció ayer miércoles a los 93 años. La muerte de Tejero, en la localidad valenciana de Alzira, se produce dos días después del 45 aniversario del 23F y el mismo día en que el Gobierno español desclasificó los documentos relacionados con el golpe de Estado.

Uno de los hijos de Tejero emitió un comunicado anunciando su fallecimiento. “Quiero comunicaros con profundo dolor que hoy, 25 de Febrero del 2026, mi padre: Antonio Tejero Molina ha fallecido en compañía de todos sus hijos. Habiendo recibido los últimos sacramentos y la Bendición de Su Santidad León XIV. Doy infinitas Gracias a Dios por su vida entregada y generosa para con Dios, España y su familia. Ruego una oración por su eterno descanso. Gracias”, reza el comunicado.

Nacido en Alhaurín el Grande (Málaga) el 30 de abril de 1932, ingresó en la Guardia Civil en 1951.

El 23 de febrero de 1981 fue la cara visible del intento de golpe de Estado, al entrar en el Congreso, reunido en un pleno de investidura para elegir al presidente del Gobierno.

La fotografía de Tejero, pistola en mano, en la tribuna de oradores, dio la vuelta al mundo. Sus gritos de “¡todo el mundo al suelo!” y “¡se sienten, coño!”, mientras los guardias civiles que le acompañaban en el asalto al Congreso disparaban al techo, ilustró una convulsa etapa de la consolidación democrática española.

En el juicio posterior, celebrado en 1982, fue expulsado de la Guardia Civil y condenado a 30 años de reclusión.

En 1996 obtuvo la liberta condicional. Fue el último de los condenados por el golpe de Estado en salir de la cárcel, tras permanecer quince años y nueve meses, la mayor parte en el castillo de Figueres (Girona), del que era el único recluso.

A Tejero se le relacionó también con una intentona golpista en 1978, la Operación Galaxia, por la que fue condenado a siete meses de cárcel.

Documentos

Intento por implicar al rey en el golpe

Escritos desclasificados por el Gobierno español sobre la intentona golpista del 23 de febrero de 1981 documentan campañas contra el rey Juan Carlos I para implicarlo en la asonada. Entre esta documentación hay un escrito del Partido Comunista del 11 de mayo de 1981 que advierte de un “jaque mate” de la extrema derecha, que “quiere implicar a la monarquía y destrozarla como institución democrática”.

El fracaso del segundo golpe en 1981, “es el mito fundacional de la democracia española”, estimó Javier Cercas, autor del libro Anatomía de un instante, sobre aquellos hechos. “El 23 de febrero de 1981 concluyen dos siglos de intervencionismo militar” en España, escribió Cercas en un artículo en el diario español El País. Con el fracaso del golpe, “empieza de verdad la democracia en nuestro país y termina la Transición, en ese instante termina también el franquismo”, sentenció el escritor.

En el juicio, Tejero justificó su acto porque “a principio de 1981, la situación de España era (...) más grave que en 1936”, cuando los militares, Francisco Franco entre ellos, se sublevaron, añadiendo que “volvería a actuar” de la misma manera, según recogió la prensa.

Si en el 1936 los uniformados invocaron los desórdenes y una supuesta amenaza comunista para levantarse contra la democracia, en 1981 una parte de ellos estaban descontentos precisamente por la legalización del Partido Comunista de España (PCE) y por los atentados de la organización terrorista vasca ETA, de la que eran blanco prioritario.

Paradójicamente, estando en la cárcel, llegó a ser candidato a un escaño en el Congreso que un día asaltó. De haberlo conseguido, podía haber alzado la vista y observado en el techo el impacto de los disparos que efectuaron al aire él y sus agentes, y que sigue ahí. Sin embargo, el partido que fundó, Solidaridad Española, de extrema derecha, concurrió a las elecciones de 1982 sin conseguir ningún diputado.

Las apariciones públicas de Tejero fueron escasas desde su salida de la cárcel, pero una en concreto tuvo un alto valor simbólico: estuvo en 2019 en la inhumación de los restos de Franco, después de que estos fueran desalojados, por orden del Gobierno de Pedro Sánchez, del colosal mausoleo que se hizo construir, el Valle de los Caídos. El sacerdote que ofició la ceremonia de inhumación no era otro que el hijo de Tejero, Ramón.

Con información de EFE y AFP

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