El presidente del Parlamento de Venezuela, el oficialista Jorge Rodríguez, instó ayer jueves al chavismo a pedir perdón y a perdonar a propósito del primer debate del proyecto de ley de amnistía propuesto por su hermana y mandataria encargada, Delcy Rodríguez, para los presos políticos.
“Nosotros pedimos perdón y tenemos que perdonar también, pedimos perdón porque lo digo con claridad: a mi no me gustan los presos”, dijo Rodríguez durante la sesión.
El diputado, que inició su intervención recordando la historia de su padre, quien, dijo, fue asesinado por un extinto cuerpo policial en el primer Gobierno de Carlos Andrés Pérez, pidió también a los disputados ponerse “la mano en el corazón” y preguntarse si “han rectificado”. “Que no quede una víctima que no haya sido escuchada”, pidió.
Jorge Rodríguez insistió “en la necesidad de sanación, de restañar las heridas, en la necesidad de siempre tener presente la madrugada del 3 de enero del año 2026, el asesinato de 120 seres humanos, el secuestro del presidente”. Se refería así al operativo militar, en la madrugada del 3 de enero, por parte de Estados Unidos que terminó con la captura de Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, ambos ahora detenidos en Nueva York donde enfrentan cargos por narcotráfico.
“¿Ustedes van a pedir por sus presos? Nosotros vamos a pedir mientras nos quede vida por nuestros presos, por nuestro secuestrados Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores de Maduro”, continuó Jorge Rodríguez.
Amnistía
El Parlamento de Venezuela, de contundente mayoría chavista, aprobó ayer jueves por unanimidad en un primer debate la propuesta de ley de amnistía anunciada por Delcy Rodríguez, quien quedó al frente del gobierno tras la captura de Maduro.
La propuesta de ley de amnistía abarca desde 1999, año en que el chavismo llegó al poder, hasta la actualidad, pero excluye a aquellos procesados y condenados por violaciones graves de los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, homicidio intencional, corrupción y tráfico de drogas, indicó el diputado chavista Jorge Arreaza al presentar el proyecto en el Parlamento sin revelar el contenido total de la ley.
La Corte Penal Internacional (CPI) investiga posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela durante el régimen de Nicolás Maduro, desde 2017.
El proyecto de amnistía llega en medio de un proceso de excarcelaciones anunciado el pasado 8 de enero por el propio Jorge Rodríguez.
Desde esa fecha, al menos 383 presos políticos han sido excarcelados en Venezuela, según datos de la ONG Foro Penal que hasta el 2 de febrero cifraba en 687 los detenidos.
La legislación venezolana establece que un proyecto de ley debe pasar por una primera discusión para la exposición de motivos y evaluación de “objetivos, alcance y viabilidad”, y luego, tras una fase de consultas, ser estudiada artículo por artículo en un segundo y último debate para finalmente ser aprobada.
Incluye casos registrados por los hechos de abril de 2002, cuando Hugo Chávez fue derrocado por pocos días y la huelga petrolera de ese mismo año. También a los detenidos durante la represión en las protestas antigubernamentales entre 2004 y 2024, después de la cuestionada reelección de Maduro. Más de 2.000 personas fueron detenidas en 48 horas.
El texto abarca a los acusados por “traición a la patria”, “terrorismo” e “instigación al odio”, delitos que fueron imputados normalmente a presos políticos durante estos años. Va también desde la sublevación hasta los castigos por un mensaje en redes sociales o servicio de mensajería.
Es “el inicio de una nueva etapa histórica en este país, de una etapa de reencuentro entre todos los venezolanos (...) donde al final podamos conseguir la paz”, dijo por su parte el diputado opositor Tomás Guanipa. “La paz, que no es la paz del miedo, de la persecución, del silencio, sino la paz de la libertad, de la democracia”. EFE, AFP
Confirman arrestos de Saab y Gorrín
El empresario colombiano Álex Saab y el dueño del canal televisivo venezolano Globovisión, Raúl Gorrín, cercanos al depuesto dictador Nicolás Maduro, fueron detenidos e interrogados por agentes venezolanos, informaron cinco fuentes venezolanas y un funcionario estadounidense a The New York Times.
Agentes venezolanos arrestaron e interrogaron a los dos empresarios, que enfrentan cargos de lavado de dinero en Estados Unidos, la noche del martes al miércoles en Caracas. Las autoridades estadounidenses tenían conocimiento de la detención, lo que evidencia la cooperación entre ambos países desde que la Administración de Donald Trump ordenara el arresto de Maduro en Venezuela para llevarlo ante la justicia estadounidense.
Sin embargo, la situación de ambos empresarios no está clara. El NYT asegura que un representante de Gorrín dijo que está en libertad desde el miércoles por la noche. Por su parte, el abogado de Saab -considerado testaferro de Maduro- Luigi Giuliano, negó que estuviera detenido.