COLONIA | AFP
Unos 400.000 jóvenes de todo el mundo, entre ellos 12.000 latinoamericanos, se inscribieron en las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebran en Colonia desde hoy hasta el 21 de este mes para dar un baño de multitudes al papa Benedicto XVI, que eligió su país natal para realizar su primera visita oficial como pontífice al extranjero.
Aunque oficialmente las JMJ empiezan hoy, Benedicto XVI llegará a Colonia el jueves 18 en medio de un enorme dispositivo de seguridad —de más de 8.000 hombres y con aviones AWACS de la OTAN para la vigilancia aérea— para cumplir una apretada agenda que prevé tres actos multitudinarios.
El Papa participará en una ceremonia de bienvenida ese mismo jueves, que estará precedida por un paseo en barco por el Rin, una vigilia en la explanada de Marienfeld (Campo de María) el sábado por la noche, y una misa, a la que se espera que asistan 800.000 personas, el domingo.
Esta será una prueba de fuego para Benedicto XVI, de 78 años, sin el carisma de su predecesor Juan Pablo II, fallecido el 2 de abril, y que hasta el último momento esperó poder participar en estas jornadas ideadas por él hace dos décadas para hacer que las jóvenes generaciones se implicaran en la vida de la Iglesia.
Al jefe de la Iglesia católica le espera un trabajo arduo. A pesar del lazo afectivo que se creó entre los jóvenes y Juan Pablo II, estos no siempre ponían en práctica el mensaje de la Iglesia, en particular en materia sexual, y se alejaron de los sacramentos y de los templos.
Aunque no se esperan grandes revelaciones sobre los fundamentos de la Iglesia del tercer milenio, cada gesto y cada palabra del Papa serán sometidos a un riguroso escrutinio.
En el Angelus y en los encuentros ha ido desgranando algunos de los puntos que ya defendió cuando estaba al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe como su oposición al aborto, la reproducción asistida o el uso del preservativo.
Las enseñanzas de la iglesia son, para el Papa, el único remedio para combatir el sida, es decir, la castidad y la fidelidad dentro del matrimonio, recordó recientemente.
El Papa, por deseo expreso suyo, también participará en dos actos altamente simbólicos: en el país de la solución final del régimen nazi que exterminó a más de 6 millones de judíos, el viernes visitará en Colonia la sinagoga más antigua de Alemania y al día siguiente se reunirá con los líderes de la comunidad musulmana.