El papa Francisco aseguró ayer viernes que es clave recuperar “el alma europea” y denunció un “infantilismo bélico” en plena guerra en Ucrania y con el auge del nacionalismo como telón de fondo.
En una visita de tres días a Hungría, el pontífice expresó que “es esencial volver a encontrar el alma europea: el entusiasmo y el sueño de los padres fundadores”, que lograron generar “diplomacias capaces de recomponer la unidad, en vez de agrandar las divisiones”.
En su discurso, el papa argentino advirtió “persecución de los propios intereses estratégicos” y “una especie de infantilismo bélico”. “En general, parece que se hubiera disuelto en los ánimos el entusiasmo de edificar una comunidad de naciones pacífica y estable, delimitando las zonas, acentuando las diferencias, volviendo a rugir los nacionalismos y exasperándose los juicios y los tonos hacia los demás”, alertó.
Francisco, de 86 años, pronunció su discurso frente al primer ministro nacionalista Viktor Orbán y se refirió a la Constitución húngara, que reconoce las minorías nacionales. “Esta perspectiva es verdaderamente evangélica, tanto que contrasta una cierta tendencia (...) a replegarse sobre sí”, subrayó.
Francisco, cuyos puntos de vista suelen chocar con los de Orbán, hizo además hincapié en la “necesidad de apertura a los demás”.
“¿Dónde están los esfuerzos de paz?”
El papa Francisco emprendió ayer una visita de tres días a Hungría, en su 41 viaje internacional. Se reunió -por segunda vez- con el primer ministro, Viktor Orbán. La guerra en Ucrania fue uno de los temas abordados. “¿Dónde están los esfuerzos creadores de paz?”, interrogó el Papa en su primer discurso ante las autoridades húngaras.
Con información de AFP