El papa Benedicto XVI bautizó a 13 bebés, unos inquietos, otros dormidos, en la Capilla Sixtina el domingo, en una ceremonia realizada cada año para recibir a los miembros más recientes de la Iglesia Católica.
La misa oficiada por Benedicto XVI se hizo al pie del fresco ``El Juicio Final´´ de Miguel Angel. El Papa bautizó y bendijo a los nueve niños y cuatro niñas.
Dijo que su nacimiento es una muestra del amor de Dios y un recordatorio del "valor y dignidad de cada ser humano".
Asimismo, le dijo a sus padres, padrinos y abuelos que los educaran en la fe.
Cada año, el Papa bautiza a una decena de recién nacidos, en una ceremonia que marca el final de la temporada navideña.
AP