El líder checheno reivindicó la masacre de escuela de Beslan

| "Si hubieran firmado para suspender la guerra, les habríamos dado de comer a los rehenes", dijo Basaiev

ENEMIGOS JURADOS. El presidente ruso Vladimir Putin, y el máximo líder separatista checheno, Shamil Basaiev. 200x150
ENEMIGOS JURADOS. El presidente ruso Vladimir Putin, y el máximo líder separatista checheno, Shamil Basaiev.
AP

MOSCU | ANSA

El dirigente independentista checheno Shamil Basaiev reivindicó ayer el ataque en Beslan, en un comunicado en el que acusó a Vladimir Putin por la muerte de los rehenes, desmintió vínculos con el terrorismo internacional y acusó a la comunidad internacional de dar "tácito consenso" al accionar de las fuerzas rusas en el Cáucaso.

El comunicado, de seis páginas, fue publicado en el sitio de Internet www.kavkaz.org y reivindica también las explosiones de dos aviones Tupolev el 24 de agosto y el atentado suicida en la estación de metro Rizhskaia.

"No conozco a Osama Bin Laden —afirma Basaiev en el mensaje, lleno de expresiones y términos chechenos e ingusetios de difícil traducción—, y no recibí dinero de él".

Toda la "operación Nord-West", como define a la tragedia de Beslan, aludiendo a la masacre del teatro moscovita Dubrovka en octubre de 2002, ocurrida mientras estaba en escena el popular espectáculo Nord-Ost, "costó 8.000 euros".

FINANCIACION. Desde el exterior, aseguró, "sólo recibí 10.000 dólares y 5.500 euros. Prácticamente hago la guerra con dinero del presupuesto ruso": armas, municiones, automóviles usados por sus fuerzas son "trofeos" sustraídos a las fuerzas federales.

Los asaltantes eran "12 chechenos, dos chechenas, nueve ingusetios, tres rusos, dos árabes, un osetio, un tártaro, un kabardino (caucásico del norte) y un guran (siberiano)", comandados por el "coronel Ostrkhoiev".

El comunicado confirma la idea de que provocar hambre y sed a los rehenes era parte del plan: "Si Putin hubiera firmado el decreto de suspensión de la guerra, retirando las tropas de los cuarteles, les habríamos dado agua. Si hubiera comenzado el retiro de Chechenia, les habríamos dado de comer".

"Apenas comenzado el retiro de las montañas —agrega— habríamos liberado a los niños menores de diez años, y a todos los otros rehenes cuando se completara el retiro".

Para resolver la crisis de los rehenes hubiera bastado la dimisión de Putin. Fue "el monstruo del Kremlin" —sostiene Basaiev— quien "hirió y mató a un millar de niños".

Según Basaiev, estos puntos fueron aclarados por escrito al ex presidente ingusetio Ruslan Aushev, que hizo de media-dor en la toma de rehenes.

IMPERIALISMO. El presidente ruso, sin embargo, "decidió atacar para satisfacer sus ambiciones imperialistas y mantener su puesto". Pero Basaiev admite también haber cometido algunos "errores" que contribuyeron a la muerte de rehenes.

"Pensé que los osetios harían de escudo entre la escuela y las fuerzas rusas. Creí además que (el presidente osetio Aleksandr) Dzasokhov era un hombre más valiente e independiente. Finalmente, pensé que Putin era menos cruel".

Así, desmiente la versión rusa sobre los hechos del 3 de setiembre: "Mis mujaidines no dispararon sobre los niños, no tuvieron ninguna pelea, sólo siguieron mis órdenes, que eran: si comienza el ataque de los rusos, o si hay una explosión en el gimnasio, vayan todos adelante a atacar, no se queden en el edificio, no intenten defenderse. Intenten morir dignamente".

Advirtió que "combatiremos como nos quede cómodo y como sea más ventajoso para nosotros, según nuestras reglas". "Que se incendie el mundo antes de que nosotros renunciemos a nuestra libertad e independencia", dijo el dirigente.

Experto en informáticay futbolista frustrado

MOSCU n El dirigente independentista Shamil Basaiev es un programador de computadoras y futbolista amateur que pasó toda la primera guerra chechena (1004-1996) acompañado por una fama de "invencible".

Jefe de una columna de voluntarios chechenos, junto a los abjacios en lucha en el Cáucaso por la independencia de Georgia (1994), se reveló al mundo en 1995 como autor de uno de los más colosales secuestros de la historia reciente.

A la cabeza de sus hombres tomó como rehenes a un millar de enfermos y trabajadores del hospital de Budionnovsk, ciudad rusa a poca distancia de la frontera con Chechenia, y los liberó tras una larga negociación con el entonces premier, Viktor Chernomyrdin.

Basaiev nació hace 39 años en el pueblo de Vedeno. Al principio de la guerra chechena, un misil ruso le destruyó la casa, donde hallaron la muerte su mujer y un hijo.

Está considerado como el liberador de Grozny: en agosto de 1996 encabezó la ofensiva de los guerrilleros contra las tropas rusas que controlaban la capital de la república chechena, declarada independiente en 1991.

Acusado por Moscú de vínculos con sectores del terrorismo internacional, Basaiev anunció el 20 de setiembre de hace cinco años la creación de una fuerza especial de combatientes, "dispuestos a morir por la fe" musulmana, llamada Shahid (mártires) y formada por entre 300 y 400 voluntarios.

En febrero de 2000, mientras se retiraba de Grozny, resultó herido gravemente por la explosión de una mina rusa, y perdió una pierna. ANSA

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