TIKRIT, Irak | AP
El cumpleaños 66 de Saddam Hussein llegó ayer sin los rimbombantes festejos de años pasados, pero con rumores de que el depuesto dictador estaría aún vivo y planeando algún tipo de violencia para rememorar la ocasión.
En Tikrit, la ciudad natal de Saddam, algunos pequeños grupos que aún lo respaldan manifestaron en favor de su desaparecido jefe y prometieron festejos para los años próximos.
"Saddam Hussein es uno de los grandes líderes árabes. No es importado, nació en Irak", dijo Abdula Ialeh Hussein, quien se identificó como el primo de Saddam. "Ahora estamos bajo ocupación de Estados Unidos, pero continuaremos respaldándolo (a Saddam)", expresó.
En Bagdad, a casi tres semanas de la toma de la ciudad por parte de soldados estadounidenses, por primera vez en muchos años no se celebraron las masivas y obligatorias marchas orquestadas por Saddam.
"Cada vez que teníamos esas elecciones para presidente, todos votaban por él, 100%", dijo Hussein al-Khafaji, un coronel de la fuerza aérea iraquí. "Hoy, nada sucederá, y esto demostrará que a ninguno de nosotros le gustaba Saddam", expresó.
Un joven carpintero de 30 años dijo que estaba feliz con la ausencia de Saddam.
"Hoy es un día de felicidad para mí porque nos hemos deshecho de él. El nos destruyó", manifestó Munhal Taleb. "Le pedimos a Dios que nunca regrese porque estamos felices y, si Dios quiere, las cosas mejorarán".
ASNO. Numerosos habitantes del suburbio chiíta de Sadr City —hasta hace poco llamado Saddam City, a las puertas de Bagdad— celebraron irónicamente los 66 años de Saddam Hussein aplaudiendo a un asno como ridícula encarnación del presidente depuesto.
"Por primera vez en mi vida —dijo un joven de 24 años— no estoy obligado a asistir a las ceremonias por el cumpleaños de Saddam. Era un dictador, pero no era más que un asno a la cabeza de Irak", agrega.
Saddam no ha aparecido en público desde los primeros días de abril y no se sabe si está vivo.
Por días, corren rumores de que Saddam planea desatar algún tipo de atentado en la ciudad para marcar su cumpleaños. Pero no había evidencias de que un plan semejante fuera a concretarse.
GOBIERNO. En tanto, cerca de 250 líderes de todo el espectro político, étnico y religioso de Irak acordaron ayer realizar una conferencia nacional dentro de cuatro semanas para conformar un gobierno interino.
"Todos nuestros esfuerzos deben estar encaminados a realizar una conferencia nacional dentro de cuatro semanas con el objetivo de conformar un gobierno interino", dijeron los líderes en un comunicado leído en voz alta al final de una reunión en Bagdad, que duró más de 10 horas.
La reunión, convocada por el jefe de la administración civil estadounidense que dirige Irak, el general retirado Jay Garner, se realizó en medio de fuertes medidas de seguridad.
Los líderes iraquíes y Garner buscan instaurar la democracia en Irak, en reemplazo del gobierno de mano dura del derrocado Hussein.
"Hoy (lunes) en el cumpleaños de Saddam Hussein damos inicio a un proceso democrático para los niños de Irak", dijo Garner en la reunión, custodiada por tanques y tropas de Estados Unidos. "Me siento muy honrado de estar aquí entre ustedes, porque la sangre que corre por sus venas le dio fuerza a la civilización", agregó.
EXITO. En Camp as Sayliya, Qatar, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, felicitó a sus comandantes en el campo de batalla, y dijo que la invasión de Irak fue un éxito histórico que repercutirá en la doctrina y los gastos militares por décadas.
Los militares, dijo, utilizaron una "combinación de poder, precisión, velocidad, flexibilidad, y agregaría compasión, sin precedentes".
"Bagdad fue liberada en menos de un mes, posiblemente la expedición más rápida sobre una capital en la historia militar moderna", dijo Rumsfeld, que se encuentra de gira por la región.
El funcionario norteamericano habló frente a cientos de entusiastas soldados vestidos con su uniforme de camuflaje en el comando central utilizado para la campaña en Irak.
Exilio dorado
El gobierno del premier Tony Blair intenta albergar al ex viceprimer ministro iraquí Tarek Aziz en una residencia real en Gran Bretaña que pertenece al príncipe Carlos, informó ayer el diario "The Sun", de Londres.
Según el popular tabloide, Aziz, de 67 años, sería alojado en una residencia real valuada en más de 3 millones de dólares, del condado de Cornwall, a cambio de que entregue información confidencial sobre el paradero de Saddam Hussein y las supuestas armas de destrucción masiva iraquíes.
"Aún no se ha tomado una decisión final sobre traer a Aziz a Gran Bretaña, pero ya estamos haciendo preparativos", declaró el portavoz a "The Sun".
ANSA