Unas 10.000 personas se manifestaron ayer domingo en Estocolmo para protestar contra el cambio climático, a solo unas semanas de las elecciones generales en Suecia, en las que este tema figura entre las principales preocupaciones de los votantes.
Expertos en Suecia y en otros países han advertido de que la política climática del gobierno pone en peligro los objetivos de reducción de emisiones del país: recortar las emisiones de CO2 del transporte en un 70% para 2030 con respecto a los niveles de 2010, y alcanzar emisiones netas cero para 2045.
Desde que asumió el poder en 2022, el gobierno de derecha del primer ministro Ulf Kristersson rebajó los impuestos sobre la gasolina y redujo los requisitos que obligaban a los proveedores de combustible a incluir alternativas bajas en carbono en su surtido.
Los suecos elegirán un nuevo parlamento el 13 de septiembre, y el bloque de derecha va a la zaga en los sondeos. Según una encuesta de opinión de Verian publicada por la cadena SVT, el 37% de los encuestados afirmó que el clima era una de las principales prioridades de los votantes.
La manifestación celebrada en la capital, organizada por grupos de jóvenes y organizaciones deportivas, sindicatos, asociaciones rurales y organizaciones de defensa de los derechos, contó con la presencia de la conocida activista climática sueca Greta Thunberg.
AFP