CONTEXTO

El efecto sobre el crudo iraní

Los precios del petróleo están en máximos de tres años impulsados por las expectativas de que sanciones de Estados Unidos a Irán, por su programa nuclear, interrumpan el flujo de crudo de la república islámica.

Sin embargo, sin el concurso de la Unión Europea (UE) y otros grandes clientes de crudo de Irán, como ocurrió en 2012, será más difícil para Washington golpear a Teherán donde realmente le duele.

Europa ahora compra casi un cuarto de todas las exportaciones petroleras iraníes, sin embargo, todavía son los pesos pesados asiáticos —China, India, Corea y Japón— quienes reciben la mayor parte de los envíos.

Turquía es el otro gran comprador no asiático de Irán, con flujos que casi se han triplicado desde enero de 2016 a 170.000 barriles por día (bpd).

Desde enero de 2016, la producción de crudo de Irán ha aumentado casi un cuarto, u 800.000 bpd, a 3,82 millones de bpd, lo que lo convierte en el sexto mayor productor de petróleo del mundo.

Las exportaciones, en tanto, se han más que duplicado a máximos de 2,6 millones de bpd en abril, un aumento de alrededor de 1,5 millones de bpd en el mismo período, la mayoría de las cuales han sido impulsadas por los envíos a refinerías de la UE.

Francia, Italia, España y Grecia son los mayores clientes de Irán en la UE y su demanda es 600.000 bpd mayor de lo que era a principios de 2016.

Durante los tres años de superávit mundial de petróleo y productos refinados y precios bajísimos, Irán ha aprendido a hacer más con menos. Según el FMI, Irán necesitará un precio promedio del petróleo de 58,80 dólares por barril en 2018 para equilibrar su presupuesto, menos que los 100 dólares de 2014. *REUTERS

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