WASHINGTON
El transporte público en Estados Unidos, poco usado en un país donde el automóvil es rey y cerca de un habitante de cada ocho acude al trabajo conduciendo, fue tomado por asalto tras el fuerte aumento del precio de la gasolina.
En todas las urbes estadounidenses, el uso de metros, trenes y autobuses experimenta un alza espectacular, luego de que el precio de la gasolina pasó de 3 dólares el galón (3,78 litros) en enero a cerca de 4 dólares a fines de mayo.
Según la oficina de censos, aunque el uso del transporte público aumentó 30% en los últimos 12 años, una gran mayoría de estadounidenses (76%) va solo en su auto al trabajo, mientras que 11% comparte el trayecto (car-pool) y 5% toma el metro o el tren.
Pero desde principios de año, se disparó el uso del transporte público en ciudades como Seattle, Dallas o San Francisco.
En Nueva York, el centenario metro, ya saturado con sus 5 millones de viajeros diarios, experimentó un aumento del tráfico de pasajeros desde enero de más de 5%. En Los Ángeles, los ciudadanos redescubren su transporte subterráneo que acoge 14% de viajeros suplementarios desde hace tres meses, según cifras del ente municipal.
En la región de la capital federal, Washington, el metro concebido hace 32 años, transporta en estos últimos meses hasta más de 800.000 personas diariamente, a pesar de un fuerte aumento en sus tarifas. Este volumen de pasajeros se dio en los últimos años únicamente durante grandes manifestaciones o eventos deportivos. AFP